sábado, 2 de marzo de 2013

Terminando las vacaciones por el sur

Luego de una extensa crónica llegó la hora de ir finalizando mi relato de las vacaciones. Así como este viaje tuvo su final, el relato del mismo también debía tener uno.

Vista desde el Cerro Campanario
Les podría resumir los últimos días de la siguiente manera: muy familiar, de descanso, de comer cosas ricas (como heladitos varios, trucha hecha a la parrilla, picadita y cerveza artesanal), de seguir viendo lagos azules (o verdes, o cenicientos, depende el momento), de tranquilidad y lectura, de naturaleza.

Amanece en Laguna Negra
Simpático zorrito que se hacía amigo
Les dejo un par de anécdotas:

* Subimos al Cerro Campanario (segunda vez para mí en estos días, aunque esta vez lo hicimos a través de la aerosilla). A la pequeña la subimos dormida, y nuestra inquietud era como íbamos a bajarla una vez que se despertara (la posibilidad de que se pusiera loca o le diera miedo y se rehusara a subir a las aerosillas era factible). Llegado el momento y medio con temor la abuela le mostró las “sillitas voladoras” y le explicó que íbamos a bajar por ahí. Gran sorpresa, gran: la nena se emocionó tanto que tuvimos que descender en ese momento (no quería saber nada con esperar un rato más). En brazos de su mamá la gordita iba a los gritos de alegría, sin miedo alguno, disfrutando el “vuelo”.

* A pesar del “coraje” mostrado en la anécdota de las aerosillas, no hubo forma de que Emma mojara sus piecitos en los lagos. En cada uno al que íbamos le mostrábamos el agua y la animábamos a meterse un poco. No hubo caso, la respuesta era siempre que no. Ni aunque a su lado le mostráramos que había otros nenes chiquitos que si lo hacían. ¡Niña de fuertes convicciones!

* Para que en el auto aceptara abrocharse la gordita el cinturón de su sillita le decíamos que si nos veía la policía y ella no estaba correctamente abrochada nos iba a multar y debíamos darle la plata que era para los heladitos. Con eso más o menos la convencíamos, y cada vez que veía un policía (o alguien que pareciera uno) se ponía a gritar contenta: “¡Emma está abrochada policía!”. Me hacía reir mucho con eso.
Picadita.. ñam, ñam


 El viaje de vuelta fue largo. Esta vez lo hicimos en el auto de mi amiga, el cual es bastante cómodo pero no dejábamos de estar algo apretadas siendo cinco ocupantes más los bolsos. A mí me tocó la función de copiloto, así que me encargué de cebar mate, charlar para que quienes manejaban (mi amiga y su mamá) no se durmieran, etc.

Tardamos dos días en llegar, y para cuando finalmente entré a casa estaba agotada pero feliz. El viaje había sido un éxito total, pero volver al hogar también tiene su encanto.

Fueron unas hermosas vacaciones, realmente me ayudaron a cargarme de pilas y energías en un momento en que las necesitaba. Estar en esos paisajes asombrosos, conocer gente como la que conocí y compartir todas estas aventuras me hizo sentir asombrosamente viva y feliz. Agradezco haber tenido la oportunidad de vivir estos momentos por la hermosa Patagonia. Sé que voy a contar con ellos para recordarlos y volver a experimentar toda su magia cuando vengan a mi mente.

 ¿Se perdieron algún capítulo de mi crónica? Acá les dejo un resumen para que puedan leerlos:

 
Nota: todas estos relatos han sido incluídos en la sección “Crónicas de viajes”.
¡No dejen de visitarla!
 
 
 

28 comentarios:

  1. Gracias por compartir. Te invito a que nos sigamos y a ver mi ultimo shooting, para QA, muévete a verlo. Besos y besos.

    ResponderEliminar
  2. Para los que tenemos difícil estas visitas, nos ha sido muy grato acompañarte, hablo por mí, ¡claro!. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra haberles podido mostrar algo de mi pais, de esa zona tan especialmente bonita que tenemos por el sur.. han hecho un viaje virtual!
      beso

      Eliminar
  3. Encantada con las fotos y con el relato, digno de un blog de viajeros.
    Me morí con las anécdotas de Emma, sobre todo la de gritar que ella iba bien amarradita...con tal de que conservar intacto el dinero de los helados! Mira qué bien lo entendió.
    Una ternura de chiquita.
    Saludos y abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. claro que entendió la peque como iba el tema, ja.ja. yo moría de risa con cosas como esa!
      beso

      Eliminar
  4. Que fotos tan hermosas, dan ganas de quedarse por ahi =)
    Besos!!

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias por contar pacientemente los detalles, las anecdotas y compartir las fotos.
    Enhorabuena por un viaje tan genial. Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que les haya gustado la cronica. Para mi fue un placer relatarles el viaje..
      beso

      Eliminar
  6. Precioso final para la crónica! Qué gracia me ha hecho la anécdota de la peque y los policías ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ha sido esa una situación bien graciosa. Los chicos tienen esas salidas que te hacen morir de risa!
      beso

      Eliminar
  7. Que lindo viajar por la Patagonia a traves de tus cronicas!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. :-) Gracias, un placer hacerles de guia viajera

      Eliminar
  8. que bueno Estela! buenisimas tus crónicas y divertidas las anécdotas. Un beso

    ResponderEliminar
  9. Qué chulada de viaje, Estela... Gracias por haberlo compartido con nosotros. Besotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. de nada, un verdadero placer haberlo hecho. Al contarles yo revivia todo..
      beso

      Eliminar
  10. qué vistas! y qué flores tan bonitas... :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Las flores de la zona son hermosas. Se ve que el clima las favorece!

      Eliminar
  11. ¡Qué ternura me dió la anécdota de Emaaaaaaa! La inocencia que caracteriza a los peques, cuánta felicidad a uno le dan... :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ja.ja.. viste? una divina la gordita, tenía cada salida!
      beso

      Eliminar
  12. Que pena que este viaje llegó a su fin, la verdad que me gusto muchisimo.
    Las anécdotas de la niña, maravillosas y me suenan conocidas en el tema del agua y de los cinturones.
    Mi suegra decía que viajar era tan lindo como volver a la casa y que las visitas que llegan (que se quedan muchos días) son más lindas cuando se van :).

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ja.ja. supongo todos los chicos salen con cosas parecidas. Hacen reir!
      beso

      Eliminar
  13. Graciosísimo el zorrito amigable y el lago negro.
    Qué belleza!!

    ResponderEliminar
  14. Me tengo que hacer un repaso de tu crónica tranquilamente.

    No me extraña que hayas cargado pilas, primero por el sitio donde has ido y segundo porque eres una campeon que se autorgenera en seguida

    Moaggssf

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias.. y si, hay que salir renovada y fortalecida de las experiencias.. renacer como el ave fenix!!!
      Ha sido un viaje barbaro, lo pasé de maravillas!

      Eliminar

Gracias por dejarme tu mensaje! Tus comentarios enriquecen mi blog! Te espero nuevamente!