lunes, 16 de julio de 2018

Mi gato vago en fotos

Este fin de semana tuve un rato para ponerme a editar fotos, y ya que estaba con la cámara le saqué algunas al michi que estaba descansando.
Lugar preferido para el invierno
Con la llegada del invierno su lugar preferido es un banco que está puesto justo frente a la estufa. No es tonto el gato, ahí recibe directo todo el calor, es realmente el mejor sitio para quedarse.

Lamiendo su pata
Y allí se lo puede ver con los ojos cerrados, apenas sentado, despatarrado, mirando hacia afuera, en pleno bostezo, estirándose. Ya me dirán cuál de sus múltiples poses les gusta más, es un modelo de lujo.

Torsiones

Fiaca total
Hay que decir que no fue el único que descansó estos días. Nosotros ni hemos salido de casa, así que hubo tiempo para siestas, series en la tele, películas, lecturas.
Unos amigos vinieron ayer a ver el partido de la final del mundial. Los esperamos con una regia picada, y pasamos un lindo rato. Me hubiera gustado que ganara Croacia, pero igual Francia se mereció su triunfo. Me reí con la premiación, con el paraguas del presidente ruso que era el único que no se mojaba, y con la catarata de abrazos de la presidente croata. Que cariñosa la mandataria, algo fuera del protocolo pero me pareció muy simpática. Se les notaba a todos la emoción.
Y así nos despedimos del mundial hasta dentro de cuatro años.

¡Buena semana para todos!


miércoles, 11 de julio de 2018

Postales del finde largo

 Este que pasó fue fin de semana largo en Argentina, y lo hemos aprovechado bastante. Siempre viene bien esta extensión de los días de descanso.

Hicimos un poquito de todo. El sábado cumplimos con nuestro deber de tenedores de mascotas responsables y fuimos a la veterinaria para las vacunas anuales del michi. ¡Se portó muy bien! A la tarde fuimos a dar una vueltita a pesar de la lluvia, pero luego decidimos que el programón para ese día invernal era quedarnos en casa viendo películas, así que a eso nos dedicamos. Un placer estar de fiaca en el hogar.
Ricas cositas para la merienda. 
El domingo fue el típico día familiar. Almuerzo con unos, merienda y cena con otros. Esta última fue en la casa de mi cuñado. Nos pusimos luego con él y la novia a jugar a un juego llamado “El Melomano” en el que había que sacar la letra de canciones, nombre del artista, etc. ¡Nos divertimos mucho con eso! Aquí el link al juego para que sepan de que les hablo:

Merienda, mates, cosas ricas, fuego contra el frío ♥
Que lindo mirar el fuego
El lunes feriado fue de lo mejor. Reunión con amigos desde el mediodía. Nos invitaron a la casa de la novia de uno de los chicos del grupo, la cual había cumplido años hace poco. Allí hubo pizzas caseras, exquisiteces dulces para la merienda, un fueguito lindo para paliar el frío, matecitos, charlas, risas, juegos con el nene de unos amigos. Lo pasamos genial, y volvimos bien tarde a casa. Siempre son lindas estas reuniones.
Entreteniendo al nene de mis amigos
Pequeño artista
¿Qué tal lo pasaron ustedes?

lunes, 2 de julio de 2018

Un poco de arte en un fin de semana de mucho futbol

Este fin de semana tuvo bastante de ver partidos del mundial. Comenzamos con el que nos dejó afuera. Una lástima, pero bueno. A veces se gana y a veces se pierde. Siamo Fuori. A otra cosa mariposa.

El resto ya los vimos sin los nervios por el equipo propio, sorprendiéndonos un poco con algunos resultados. Sigue siendo un mundial raro, fue dejando afuera a varias potencias. Le tocó el turno también a Portugal y a España de irse.

Entre tanto gol y jugadores corriendo tras una pelota decidimos salir y disfrutar del fin de semana, que aunque bastante neblinoso por estos pagos estaba bueno para pasear.
Una obra un poco rara

Nos dimos una vuelta entonces por la zona de Recoleta. Allí hay una linda plaza con feria, una clásica iglesia, un cementerio que es muy visitado por los turistas, un shopping, un centro cultural, y unos cuantos bares y restaurantes.
Esto es fálico o me parece a mi? jejeje
Entramos a ver la muestra del centro cultural, el cual es de acceso gratuito. Había algunas cosas raras, arte moderno podría decirse. No todo me convenció, mucho me parecía raro y hasta absurdo. Supongo que es parte de la idea, trasgredir y cuestionar la estética, salirse del molde.
Tobogán al revés
Pasamos por una sala en donde había unos maniquí en posiciones algo controvertidas, una alfombra roja por la que si uno pasaba se activaban los flashes, un tobogán al revés, unos rodillos gigantes que giraban.
Estos eran como payasos
¿como lo interpretan?
Alfombra roja y flashes
Otra sala tenía dibujos de arte latinoamericano. Eran hojas de historietas con personajes más autóctonos. Esta me gustó más, algunos dibujos eran muy buenos.
¿Qué les parece la muestra? ¿La encuentran interesante?
Este es simpático
Paseamos un poco por las terrazas del centro cultural, un sitio muy lindo. Estaba fresco y nublado pero Buenos Aires siempre invita a ser recorrida.

Terrazas
¿Cómo lo han pasado ustedes?




viernes, 29 de junio de 2018

Días de espíritu mundialista

 Por acá estamos bien metidos en el espíritu mundialista del mes. Siguiendo un poco los resultados de todos los países, y más principalmente el de Argentina.
Está resultando ser una competencia rara, en donde algunos considerados potencia han quedado afuera, otros equipos sobre los que nos se esperaba mucho han pasado de etapa. ¡Así no hay prode posible! En el trabajo han organizado uno, somos muchos los anotados, y si bien había empezado bastante bien en el ranking fui descendiendo de manera constante. ¡No le pegaba a uno!

En cuanto a los partidos de mi país, el primero fue un sábado y como era el cumpleaños de mi cuñado lo vimos con él y la novia.

Los que le siguieron fueron en día y horario laboral, así que la empresa organizó para que lo viéramos en grupo. Debo reconocer que estuvo buenísimo lo que prepararon para ambas ocasiones.
Para uno de ellos nos invitaron a almorzar a un restaurante cercano. Ahí había varias pantallas así que se podía ver cómodamente el partido. Nos dieron cotillón celeste y blanco para alentar. Gorritos, vinchas con flores, banderitas, cornetas, silbatos, unas porras, guirnaldas para el cuello. Muy divertido para meternos en el ambiente. Ese día sin embargo nos fuimos medio cabizbajos porque terminó con la derrota del equipo, y el estar pendientes de un hilo de quedar eliminados.

Para el partido del martes pasado nos volvieron a invitar a un almuerzo, esta vez en otro lugar. Había una rica picada para compartir, y luego el cotillón. Aquí por suerte nos fuimos con el resultado que nos salvó y permitió seguir a la fase siguiente. Fue reñido, se sufrió bastante mientras lo veíamos, pero también se festejó a lo grande cuando se metía cada gol.

Lo más lindo creo fue ese compartir con los compañeros, y que la empresa nos haya brindado esa posibilidad de reunión y festejo.

Algo con lo que me reí también muchísimo fue con los memes que llegaban a cantidades por las redes sociales. ¡Que ingenio tiene la gente para prepararlos! ¡Y que rapidez! De lo mejor del mundial

Ahora toca ver como nos va el sábado frente a Francia. ¡Ganemos o perdamos por aquí alentamos por mi querida Argentina!
¿Cómo están viviendo ustedes este tiempo en el que todo parece dar vueltas alrededor del futbol? ¿Se enganchan? 

lunes, 25 de junio de 2018

Los libros de mayo

 Vengo retrasada para contarles las lecturas de mayo. Ese mes ha sido muy provechoso y recuperé un poco el ritmo que había perdido a principio del año. De la mano de lecturas bastante amenas volví a engancharme y a aprovechar cuanto rato libre para esta actividad.
A pesar de que leí 9 libros (algunos más pequeños, claro), no alcancé al año anterior. Para fines de mayo en 2017 llevaba leídos 34 libros, y ahora 29. Es solo un dato que me surge de llevar una lista, claro que tampoco es que me preocupe.

Acá va entonces lo que leí en dicho mes:

El club de los martes, de Mario Escobar.
La trama nos cuenta de cinco mujeres que se reúnen cada martes en un club de lectura para intercambiar charlas sobre tramas y personajes. Una de ellas, agente del FBI, las involucra en un caso de asesinato en serie que siembra terror en la ciudad. Pronto comienzan una especie de investigación paralela y descubren que ellas mismas están amenazadas. Sus vidas están en peligro, y salen a la luz secretos del pasado.
Me pareció simple de leer y estuvo bien para pasar el rato. Un poco de suspenso y policiales me gusta tener cada tanto.

Milagro, de Danielle Steel.
La trama se centra en tres personajes cuyas vidas se ven conectadas luego de una fuerte tormenta. La misma destruye parte de la casa de Quinn, quien ha quedado recientemente viudo y todavía lucha con el dolor. También ha causado destrozos en la de su nueva vecina, una mujer que está aprendiendo a superar el suicidio de su hijo. El encargado de reparar todo eso es Jack Adams, un joven que pronto traba amistad con los demás. A fuerzas de compartir todos ven revolucionadas sus vidas y tienen una posibilidad de evolucionar.
Este libro me ha gustado, pero termina siendo demasiado previsible.

La mitad oscura, de Stephen King.
Sobre este libro debo decir que me resultó un poco pesado, pese a que suele gustarme lo que Stephen King escribe.
El escritor Thad Beaumont encuentra difícil desembarazarse de George Stark, el seudónimo con el que ha escrito unos thrillers bastante violentos y oscuros. A pesar de querer dejar atrás esa parte de sí y hasta haber participado de un entierro virtual de su “otra mitad”, esta vuelve de una manera impensada. De hecho, hasta parece haber cobrado vida con una serie de asesinatos recientes. Thad debe probar su inocencia a pesar de que sus huellas digitales han aparecido en las escenas del crimen, y tiene a la policía investigandolo.

Una suerte pequeña, de Claudia Piñeiro.
Me gustan bastante las novelas de esta escritora, y esta no fue la excepción. Una historia corta y que me pareció muy buena.
La otrora Marilé, hoy Mary Lohan, vuelve a la Argentina luego de 20 años en el exterior. Es una vuelta a un pasado que había decidido olvidar, luego de una huida en la que dejó atrás familia y a su pequeño hijo.
Ella va recordando las circunstancias que la hicieron tomar esa decisión, va enfrentándose con el pasado y haciendo las paces con ella misma.

Un comunista en calzoncillos, de Claudia Piñeiro.
Es una novela sobre la infancia, pero también el retrato de una época, una clase y un país. La autora recuerda a su padre, quien fue una figura muy fuerte y central durante su infancia, en plena dictadura militar. Nos dice que algunos hechos son verídicos y otros no, y nos mete en la realidad cotidiana de la Argentina durante esos años caóticos.
Es un libro corto y que también me gustó bastante.

28 días, de David Safier.
Este libro me encantó, y lo descubrí bien distinto a otras obras de este autor, quien suele tener relatos cómicos muy buenos.  En realidad fue toda una sorpresa porque ni sabía de qué se trataba. Dentro de una biblioteca digital que hemos conseguido encontré varios libros de este autor, y este era el único que no había leído, así que lo bajé sin ver sobre que era. Lo descubrí entre sus páginas.
En esta obra emociona y nos mete en una trama que nada tiene que ver con risas, sino con un episodio bastante duro de la historia: la resistencia de un grupo de judíos de Varsovia que ven cómo van siendo deportados a campos de concentración, y que en hacen frente a los nazis por mucho más tiempo del imaginado: 28 días.
Es una novela, pero basada en un hecho real. Tiene coraje, tiene amor, hay momentos en que se estruja un poco el corazón cuando se piensa en las atrocidades que se han cometido. Es un relato de supervivencia, de horror pero también de esperanza.
A mi me gustó mucho leerlo, realmente creo que me llegó. Las últimas hojas son una entrevista al autor que cuenta por que lo escribió, como se documentó, y que también vale la pena leer. Recomendable.

Cuatro, de Veronica Roth.
Este es un libro corto que se desprende de la saga “Divergente”, la cual he leído a principios del año pasado. Cuenta algunos puntos desde la perspectiva de “Cuatro”, uno de los personajes importantes que se encuentra en las otras historias. Es el instructor de la protagonista de ellas, dentro del complejo de Osadía.
La verdad es que ni me gustó mucho ni me dejó nada. ¡Por suerte era de unas pocas hojas!

Las grietas de Jara, de Claudia Piñeiro.
Gran libro, sobre el que se ha hecho hace poquito una película (que no vi todavía pero estuvo en cine). Me gustó la historia, y me entretuvo. Tiene un toque de suspenso.
El arquitecto Pablo Simó trabaja hace muchos años en un estudio de arquitectura. Quiere construir la torre de sus sueños pero se limita a dibujarla una y otra vez. Está casado hace veinte años con Laura, solo unidos por la costumbre y una hija adolescente.
Una joven llega un día al estudio preguntando por Nelson Jara, y comienza a revelarse un secreto en el que Simó está implicado junto a su jefe y a una compañera de trabajo. Este suceso hace que comiencen a derrumbarse las certezas que lo sostenían hasta ese momento.

Las maldiciones, de Claudia Piñeiro.
Este libro me gustó menos, aunque tampoco me disgustó. Simplemente la trama no terminó de atraparme.
Habla de la política, nos mete en un mundo de doble discurso y donde todo vale. Román Sabaté se convierte un poco por casualidad en secretario privado de un influyente político, cuya ambición es algún día llegar a presidente. Un mundo de engaños y de unas cuantas cosas retorcidas.

Hasta aquí las lecturas de mayo. Junio viene un poco más tranquilo aunque también ando enganchada con un par de obras. ¡Ya les contaré!

Cuentenme si alguno de estos libros les llama, si los leerían o no.
Recomendaciones siempre son bienvenidas, mi lista de pendientes siempre crece.

jueves, 21 de junio de 2018

Asi quedaron los cuartos renovados

El día de ayer tuvimos un feriado por el día de la bandera, y vino genial para hacer la limpieza profunda que necesitaba la casa luego del paso de los pintores y plomero.
Uno de los cuartos, con el inspector gatuno
Fue una tarea ardua que me llevó unas cuantas horas. Mi media naranja tuvo que trabajar así que esta vez fui yo la encargada de poner todo en orden. Pero valió la pena el esfuerzo porque quedó todo muy lindo.
Quedó muy alegre, lleno de color
En las habitaciones mucho no quedaba por hacer, en realidad era más que nada terminar de ordenar algunas cosas, porque la limpieza la habíamos hecho hace unos días.
Pero en la cocina que es donde estuvieron cambiando canilla y pileta había una nube de polvo por todos lados. Con paciencia fui sacando objetos de los estantes, limpiando todo con cuidado. Finalmente cuando concluí la tarea estaba todo presentable de nuevo.
Hoy les traigo un par de fotos de los cuartos renovados. Como verán se han llenado de color, lo cual es muy alegre.
La bici está de pinta..
El michi ya estaba de inspector dando su aprobación a los nuevos espacios.

¿Qué les parece? ¿Les gustan?