viernes, 19 de enero de 2018

Plaza de San Pedro - Basílica de San Pedro

Fila para entrar a la Basílica
Luego de recorrer los Museos Vaticanos nos fuimos a la Plaza de San Pedro.
Turistas esperando
Este espacio es el que precede a la magnífica Basílica de San Pedro, templo muy importante para la religión católica.
La plaza fue enteramente diseñada por Bernini entre 1656 y 1667.

Es una gran explanada que se ensancha lateralmente mediante dos pasajes con forma elíptica de columnatas. Sobre una balustrada se asientan las estatuas de santos de diversas épocas y lugares. 
Para entrar a la Basílica tuvimos que hacer algo de fila, aunque por suerte no fueron más de cuarenta minutos. Había que pasar los controles, pero el acceso es gratuito.

Una vez en el interior sorprende por lo inmensa que es. De hecho, es la iglesia cristiana con espacio interior más grande del mundo. Es considerada uno de los lugares más sagrados. 

Como particularidad, bajo el altar mayor se encuentra la sepultura de san Pedro, quien fue uno de los doce apóstoles y primer obispo de Roma. Gran parte de los papas han sido enterrados allí.

A pesar de la creencia popular, San Pedro no es una catedral, y tampoco es la sede oficial del papa. Sin embargo, es la principal sede pontificia y donde se desarrollan la mayoría de las ceremonias papales, debido a su tamaño y su ubicación.

Al ver la gente se aprecia el tamaño imponente del lugar
Han participado en su construcción arquitectos de renombre, y se destacan en su interior obras de arte valiosísimas, como La Piedad, de Miguel Ángel.

La Piedad
Disfrutamos mucho de la visita, es realmente un sitio que vale la pena conocer.



En Roma hay gran cantidad de iglesias y hemos visitado unas cuantas. En posteriores entradas les mostraré un poco más de estos sitios de culto. Lo que llama la atención es como en la mayoría de ellas hay pinturas y esculturas de artistas muy conocidos. Es casi como ver un museo.

¿Conocen este sitio? ¿Qué les gustó más?


martes, 16 de enero de 2018

Visitando los Museos Vaticanos (la Capilla Sixtina ni fu ni fa)

 A los Museos Vaticanos fuimos un día por la mañana. La entrada la habíamos comprado por internet, así que ya teníamos asignado horario, y no tuvimos que realizar ninguna fila. Tuvimos igual suerte en ese aspecto durante el viaje, prácticamente no hubo que esperar en ningún lado.
Un pabellón de arte egipcio
Estos son un conjunto de galerías y estancias de valor artístico propiedad de la Iglesia.
Arte de Egipto
Su creación comienza con la colección privada que tenía quien fuera elegido papa en 1503, y la cantidad de obras fue creciendo con el paso de los años.
Michis!! :-)
Las grandes familias italianas aportaron valiosas piezas, y también se recibieron los tesoros encontrados en las catacumbas romanas y en numerosas excavaciones por la zona.
Son varias las horas que uno dedica al museo para recorrerlo. Hay muchas salas y mucho para ver.
Una sala está llena de bustos
Miren que lindo piso
En general me gustó bastante, aunque lo que me defraudó un poco fue la Capilla Sixtina. Tal vez era la expectativa de conocer el lugar que tiene tanta fama. Cuando la vi me quedé algo decepcionada. ¿A alguno le pasó? Veníamos viendo sitios fantásticos dentro del propio museo, con unos techos increíbles, con pinturas muy significativas. Durante todo el trayecto se veían carteles que señalaban hacia dónde dirigirse para la Capilla Sixtina, ya que es posible hacer un recorrido corto para verla, salteando otras estancias. Nosotros disfrutamos de todo el museo, pero me dio la misma impresión que cuando en el Louvre en Paris se hacía referencia al cuadro de La Gioconda como si fuera lo único importante.
Lindos pisos
Si bien en todo el museo se puede sacar fotos sin problema, no es así en la Capilla Sixtina, donde además se deben guardar ciertas normas de hombros cubiertos. Con las tecnologías actuales en que cualquier celular tiene una cámara, impedir que la gente saque fotos es difícil. Había muchos guardias que estaban constantemente a los gritos pidiendo silencio y “no fotos”. El resultado era que se perdía bastante la magia del lugar con toda esa autoridad vociferando. La sala es muy grande y rectangular, y si bien los techos están todos pintados por grandes maestros, la realidad es que para apreciarlo hay que mirar constantemente hacia arriba, lo cual no es muy cómodo. En fin, yo no lo disfruté esto especialmente, aunque el resto del recorrido sí. 

Techo de una sala del museo



 Les dejo unas cuantas fotos que tomé durante la visita.
Algunos techos son asombrosos.

Una sala de mapas. Bellisimo







Mucho arte

Techos bien recargados






 Me gustó una parte dedicada al papa Francisco y a regalos que la selección argentina le hizo. Ver nuestra camiseta y bandera estando de viaje es algo que siempre me agrada.
Foto del papa Francisco y la selección argentina



 La escalera por la que salimos es hermosa y digna de ser fotografiada.
Linda escalera
¿Conocen estos museos? ¿Les han gustado?