lunes, 16 de enero de 2017

Cinco cosas que me han hecho feliz esta semana (XXX)


Primer post del año de la serie “Cinco cosas que me han hecho feliz esta semana”, y el número 30 de la misma (XXX era por los números romanos para seguir la costumbre, espero que no hayan sido mal pensados..).

Siempre explico lo lindo de este ejercicio por si quien lee es un recién llegado al blog. Los habitués a esta altura ya saben de qué se trata.

Implica pensar en aquellas cosas que nos han sucedido en la semana que nos han hecho sonreír o nos han dado momentos de felicidad. Simples o no, grandes o pequeñas. Sirve para darse cuenta que en todo momento que se esté atravesando siempre se encuentran motivos por los cuales ser felices y por los que agradecer.

 
Así como llegan a mi mente, estos han sido esos instantes:
 

* Asistí con una amiga a una edición de Buenos Aires Market nocturna que se hizo en Parque Saavedra. Una serie de puestitos de comidas y también de algunos productos para la venta, todo iluminado y lindo instalado para la ocasión. Había un montón de gente y la noche estaba genial para hacer un picnic al aire libre.

Primero dimos una recorrida por los diferentes puestos para evaluar las alternativas. Nos decidimos por un sándwich de cordero con cebollitas caramelizadas (era un manjar!) y de postre yo decanté por un lemon pie.

Comimos todo sentadas en un banquito del parque, charlando y disfrutando el momento.
Foto de la web. Muy bien estaba todo puesto, daba gusto pasear por ahi.

 

* El sábado fui a sacarle las fotos de recién nacida a la hija de unos amigos. La nena tiene tres semanas y es preciosa. Pasamos un rato muy lindo, además de que la sesión salió genial. La gordita se portó bárbaro, pudimos hacer bonitas tomas. Cuando llegué a casa comencé a editar algunas, muy contenta con el resultado. Es un regalo mío para ellos, y sé que les va a quedar un bonito recuerdo. Logré también que me sacaran un par de fotitos a mí con la pequeña, aquí les comparto una en la que nos estamos conociendo. ¿Verdad que es una muñequita? Y muy curiosa, estuvo despierta todo el rato. Los ojos hiper abiertos mirando todo, de dormirse no quería saber nada.
Conociendonos con la chiquita..

Hermosa ella!!! Esos ojos!!!! esa carita!!
 
El único momento que la tuvimos un ratito dormida, luego de tomar la mamadera..

Aca otra vez esos ojazos curiosos.. adorable ♥
* Esta semana también me reencontré con una amiga a la que no veía desde mi cumpleaños (a fines de julio, así que unos cuantos meses). Nos re queremos pero las obligaciones y horarios diferentes hacen que a veces pase bastante tiempo sin vernos. Estuvimos varias horas a pura charla, riéndonos un montón y pasándola genial. Qué lindo ver amistades, que gran bendición de la vida.

 
* Este año comencé con un cuadernito de agradecimientos. Uno con un lomo precioso, en el que da gusto escribir. Cada noche antes de acostarme registro tres cosas por las que agradezco en el día (algo así como este post, pero más reducido y de forma diaria). La verdad es que es bueno hacerlo, y realmente siempre se encuentran cosas por las que agradecer. Inclusive el martes pasado que estuve en un entierro, realmente darse cuenta de lo importante de tener salud, del tener vida, del tener a la gente que se quiere cerca. En fin, miles de motivos por los que decir gracias al Universo.


* Ayer volvió mi marido de un viajecito de trabajo. Habían sido pocos días, pero los reencuentros son gratos. Volver a tener en casa a mi amor es lindo (igual debo decir que la semanita para mí fue muy bien aprovechada..). ¡Y encima vino con algunos regalitos de Brasil!

 ¿Qué motivos para agradecer tienen ustedes? Cuenten!


jueves, 12 de enero de 2017

Como en la campiña: sesión de fotos


La última sesión de fotos de maternidad que hice fue para una amiga que está esperando a un varoncito. Lo pasamos muy lindo, parte en interiores y parte en exteriores.

Para la parte del aire libre escogimos una zona de Olivos, ahí nomás donde termina la capital federal y comienza zona norte. Muy transitada, llena de gente disfrutando el día. Lo que menos parece en la realidad es un campo, pero ese es el efecto que hemos logrado en las fotos.

La realidad es que mi amiga con su pareja se pararon atrás de unos juncos, y yo desde abajo hice las tomas. Con el sol atrás, y por eso esos reflejos que son llamados aberraciones de la luz pero que a mí me encantan. Le dan un aire lindo, como más místico me parece. Luego un poco de edición, y el resultado me gustó bastante.

Estas que les muestro son algunas nomás. Hicimos varias de esa serie. Luego algunos amigos me preguntaban donde habíamos ido a sacar las fotos ya que pensaban que nos habíamos trasladado a algún campo. A ella le pasó lo mismo cuando las mostraba a sus conocidos.

¿Les gustan? ¿Les da la sensación de que estamos foteando en el campo?



martes, 10 de enero de 2017

Lo efímero de la vida


Hoy es un día en que pienso en lo efímero de la vida. Aunque a veces pensemos que tenemos todo el tiempo del mundo, la realidad es que no es así. Por eso lo importante de vivir cada instante, de disfrutar lo que tenemos. De vivir realmente, con todos los sentidos.
Buscando imagenes para el post, aparecían mariposas relacionadas a lo efimero. Esta me gustó, con sus bellos colores.

Hoy estuve en un entierro. Quien murió es el novio de una amiga. Un pibe joven, de 33 años, lo cual hace que choque más. Un cáncer fulminante se lo llevó en apenas seis meses. Ya venía mal. Los últimos meses había tenido un deterioro constante. Yo no lo veía desde hace dos meses. En ese momento estaba terriblemente flaco. Con las navidades,  fin de año y etc de por medio había pasado un poco el tiempo. Estaba por ir el domingo pasado a visitarlos pero mi amiga me indicó que mejor no fuera ya que estaba viéndose su internación. La estuvieron peleando hasta el último momento. Y ayer se dejó ir. Justo en el momento en que se desató la tormenta tan fuerte, esa que vino con viento y empapó a todos. En ese momento él se fue. Me da pena. Por él que era tan joven, por mi amiga que quedó sola, por los padres que lloraban al hijo que se fue.

A la mañana fuimos al cementerio. ¡Como me deprimen esos lugares! Y en especial el de Chacarita, realmente es un sitio horrible. Amigos y familiares dándole el último adiós.

Luego volver a la oficina y seguir el día. Concentrarme hoy no está siendo muy sencillo.

Esto se veía venir, hace días que yo tenía en la cabeza la idea de que estaba pronto a suceder. Esto me hizo agradecer el tener salud, el tener vida. Que gran cosa es poder sabernos sanos.

Vivamos cada instante. Amemos, agradezcamos. Riamos y expresemos nuestro cariño a los demás. Porque hoy estamos, y eso es mucho. Agradezcamos la vida, que es efímera pero un gran regalo que el Universo nos hace. Aprovechemos nuestro tiempo en la tierra. Vivamos.



lunes, 9 de enero de 2017

Antes de desarmar el arbolito


Todavía no hemos desarmado el arbolito en casa, así que ha quedado de fondo en estas fotos que saqué del michi. Son del sábado a la noche, estábamos mirando una peli mientras él nos miraba desde los silloncitos con esa carita tan simpática que tiene.

Me hizo reir su expresión, así que tomé la cámara y le saqué un par de fotografías del momento. ¿Verdad que es adorable?

¿Ustedes ya lo desarmaron? Calculo que lo tendremos armado unos días más nosotros, mucha prisa por guardarlo no hay.

¡Buena semana!



miércoles, 4 de enero de 2017

Bienvenido 2017


Recién tengo un ratito para darle la bienvenida al año por estos lados.

¿Cómo lo han comenzado ustedes? Por acá en familia y con amigos. Una linda cena de fin de año que fue en interior y con el aire acondicionado porque con el calor que hacía no se podía estar afuera. Con asado preparado por mi marido y con algunas exquisiteces que venían en la caja navideña que nos regaló el trabajo. Pan dulce, garrapiñadas, almendras con chocolate, turrones. Todo tan apropiado para térmicas de 35º…

El 1 de enero lo pasamos también entre afectos. Pasamos un día de quinta con pileta, nuevamente asado y otras cosas ricas.

El 2017 lo empecé con 5 kg más que el año anterior (pura verdad, la balanza no miente). Eso hace que me plantee como uno de los tantos propósitos de año nuevo el empezar a cuidar la alimentación y hacer algo por mí. Subir es tan fácil, bajar me cuesta tanto. ¡Pero algo tengo que hacer!

La dieta igual no la empecé todavía. Ayer fue el aniversario de mis padres. 42 años de casados. Toda una vida juntos, y como se merece eso hubo un sencillo festejo donde por supuesto mi mamá había comprado sándwiches de miga, masitas, etc. De cuidarse ni hablar, pero lo pasamos lindo.

Aquí estamos 2017, dándote la bienvenida y esperando que nos traigas lindas sorpresas y mucho para agradecer.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Carta de los deseos 2017

¿Se acuerdan de la “carta de los deseos 2016”? A fines de octubre del año pasado hice este ejercicio, y lo compartí con ustedes.  Pueden leer el post aquí.
¿En qué consistió? Pues en escribir una carta para mí misma a ser abierta el 31/12/2016 (dentro de dos días! Que rápido pasó el tiempo!). En ella había escrito con el mayor detalle posible aquellas cosas que quería ver cumplidas durante el año. Escribiendo en presente como si eso ya se hubiera dado, agradeciendo por las bendiciones obtenidas.  
Fue un ejercicio muy grato y que me dio felicidad, porque de alguna manera fue crear con el pensamiento los sucesos que quería, proyectar un gran año.
Debo decir que si bien no recuerdo todo lo que allí había puesto, algunas cosas las tengo presentes y la mayor parte se han cumplido. En el caso del que había sido mi principal deseo, la llegada del bebé, no tuve suerte, pero en el resto la verdad es que casi todo se ha dado.  Así que puedo darme por satisfecha porque realmente ha traído cosas buenas.  Y como he decidido concentrarme en lo que sí hay en lugar de en lo que falta, para mí ha sido un éxito.
En mis planes estaba repetir este ejercicio para el 2017, y ayer lo he llevado a cabo. Nuevamente compré un sobre bonito, e imprimí unas ilustraciones preciosas para hacer de fondo de mis hojas. Fui a un bar después del trabajo, y tranquila fui escribiendo mi carta. Fue una especie de ritual, ya que mientras dejaba los trazos sobre el papel iba delineando lo que quiero para el nuevo año.
 
Esta vez hablé de un tiempo de crecimiento, de haber aprendido a soltar y a dejar fluir las cosas. De haber dejado actuar al Universo, de haber disfrutado con lo que teníamos. De prosperidad y abundancia, de amor a montones, de compartir, de viajar y descubrir nuevos lugares, de maravillarme con la vida, de tranquilidad laboral, de poner lindo el hogar, de compartir con la gente que uno quiere, de salud perfecta, de felicidad, de sorprenderse, de hacer algo por los demás, de sentirse uno con el Universo, de confianza, de bendiciones.
 
En algunas cosas tal vez fui menos precisa o descriptiva que en la carta anterior. Pero ha sido deliberado, ya que he pedido que llegue lo que tenga que llegar. He pedido aceptación por lo que es en cada momento. He querido soltar un poco algunas cosas, quitarles el foco y dejar que el Universo actúe. Si algo tiene que ser para mi en un momento, va a encontrar su camino. Creo que esto es lo más importante que pienso hacer este año, dejarme llevar y estar bien con lo que traiga. No ponerme mal por lo que no hay, sino estar llena de gratitud por lo que si tengo. Y eso es mucho.
 
He delineado un gran año. Confío en que así será.
¿Y ustedes? ¿Cómo imaginan su 2017? ¿Qué quieren que les traiga?
¿Han hecho este ejercicio alguna vez? ¿Les parece interesante? ¿Se animarían a hacerlo?



miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los libros de diciembre

 
Se va acabando el año y con eso la lista de los libros que he leído en 2016. Ya desde el 2015 que voy tomando registro de ellos y además compartiendo mensualmente mis impresiones sobre estas lecturas.

Ha sido muy variado, y he completado 68 libros. ¡Uau! Un montón. De hecho, unos cuantos más que en el anterior, en que habían totalizado 53.

Como era de esperarse, algunos me gustaron mucho y otros no tanto.

He descubierto autores. Entre ellos destaco a Kate Morton, cuyas novelas disfruté muchísimo. También a Claudia Piñeiro que con su estilo más argentinizado me ha hecho reír bastante, y a Kass Morgan con una serie de ciencia ficción que me entretuvo.

 
Estos son los libros de diciembre:

 

22/11/63, de Stephen King.

Este me encantó. Realmente me tuvo todo el tiempo pendiente de si el protagonista conseguía su propósito y que consecuencias traía.

La trama es de ciencia ficción y suspenso. Un viajero en el tiempo intenta detener el asesinato de Kennedy, el cual ocurrió precisamente en la fecha del título.

Es interesante puesto que el viaje al pasado es posible en la novela regresando siempre a una misma fecha en 1958. Y cada vez que se reinicia el tiempo se borran los efectos del viaje anterior, o al menos eso es lo que el protagonista cree.

Está muy bien retratado el mundo de aquella época, no tan lejano pero sin embargo diferente al actual, en donde existen los celulares e internet. Allí además de enfrascarse en su particular misión de salvar al presidente descubre algunas cosas sobre sí mismo.

Lo recomiendo!

 

Tierra firme, de Matilde Asensi.

Con esta escritora he tenido diferentes experiencias. Algunos de sus libros me han gustado pero otros me han aburrido. Este fue el caso de “Tierra Firme”, que me pareció bastante tedioso.

Ambientada en el siglo XVII, y tras sobrevivir a un abordaje pirata que acaba con la vida de toda la tripulación, la joven Catalina Solís,  alcanza finalmente una isla. Después de dos años un navío arriba a la costa del islote. El maestre del barco decide adoptarla, y presentarla como un hijo mestizo desconocido hasta entonces para él. A partir de ese momento, convertida en Martín Nevares, Catalina descubrirá la libertad en un Nuevo Mundo repleto de peligrosos contrabandistas, corsarios y extorsionadores.

 

Estamos como somos, de Tomás Bulat.

El autor es un economista argentino que lamentablemente falleció hace poco. No es lo primero que leo de él, quien tenía una forma clara y amena de explicar temas de economía, sociedad y actualidad.

Aquí desafía ciertos mitos sobre el país, y deja un mensaje claro: si los argentinos no asumimos que somos dueños de nuestro destino, y si no nos hacemos cargo de él, seguiremos quejándonos y esperando lo imposible. Seguiremos estando como somos.

Es pequeñito y por lo tanto de lectura rápida. Interesante y para reflexionar un poco más sobre la idiosincrasia del país.

 

La bodega, de Noah Gordon.

Este libro está bien para pasar el rato, sin ser muy profundo. Es la historia de un hombre humilde y trabajador que luego de exiliarse algunos años de su patria vuelve ante el fallecimiento del padre a hacerse cargo del viñedo familiar. La pequeña hacienda estaba descuidada y sus uvas servían para producir un vinagre mediocre, pero luego de esfuerzo y dedicación logra tener vino de calidad, armar una bodega y progresar. Es sencilla y bastante humana.

 

A la sombra del árbol kauri, de Sarah Lark.

Es el segundo libro de una trilogía que comencé el mes pasado. Me gustan las novelas de Sarah Lark, y en especial las ambientadas en Nueva Zelanda, tierra que describe con mucha pasión.

Aquí los protagonistas son los descendientes de quienes conocimos en “Hacia los mares de la libertad”. Las historias de estos personajes se producen en un momento de lucha por los derechos del voto de la mujer, y en el medio de la reivindicación de los maoríes.

Disfruté sus páginas, y ya espero seguir con la continuación. Estará sin duda entre mis primeras lecturas del 2017.

 

Estos han sido entonces los libros con los cuales cierro el año.

Espero que el próximo me traiga nuevas y lindas lecturas. Como siempre recibo contenta recomendaciones de ustedes para descubrir nuevos autores.

¿Qué tan lectores han estado este año? ¿Algo para recomendar?