martes, 14 de mayo de 2013

Sin celular

Hasta el año 2004 viví sin celular. Cuesta recordar aquellos tiempos en que uno no dependía del telefonito, en que si estaba en la calle no era localizado, que no estábamos tan conectados (o lo estábamos pero de otra forma).

Pero uno se acostumbra a estar siempre disponible y ubicable. Y ni hablar que ya los teléfonos dejaron hace rato de ser solo para llamados y mensajes de texto, sino que incluyen acceso a la web, a las redes sociales, etc.

Hoy se ve que salí medio dormida de casa porque me dejé el celular sobre la mesita de luz. Y les diré me siento medio perdida. La verdad es que de forma habitual no lo estoy usando todo el día, pero saber que no lo tengo a mano me hace extrañarlo.

¿Les pasa? ¿Sienten que ya es parte de su vida y que es raro cuando no lo tienen? ¿Seremos una generación de adictos a la tecnología?


47 comentarios:

  1. Me ha pasado de salir volando y dejarme el celu en casa, no me molesta dejarlo porque igualmente estoy ubicable en mi trabajo, pero me revienta el hecho de decir en mi trabajo que me olvide el celular y que mi jefe me diga: " uyyy se olvido el celular, y como hago para ubicarla si sale a la calle?"
    Y no se si somos adictos a la tecnologia, lo bueno es que avanzamos y no nos encapsulamos en una epoca que ya paso.
    Besos!!!

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    1. Y si, lo bueno es que uno se adapta a la nueva epoca..
      Yo no lo uso tanto (aunque desde que tengo ahi el facebook lo uso mas) pero igual es como que faltar algo al no tenerlo..
      beso

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  2. Yo creo que todo tiene sus límites y que en exceso todo es malo. En mi casa por ejemplo los momentos de convivencia al comer o ver la tele en familia, platicar... el celular está prohibido. Con las nenas es primordial que jueguen afuera, con piedras, tierra, juguetes... que estar viendo caricaturas o vídeos todo el día. Sin embargo Sí creo que estamos en un punto en el que pasar de la tecnología es imposible. Lo digo yo desde mi tablet, sentada en el retrete.

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    1. Por supuesto, los excesos son malos..
      Que bueno que hagan respetar esos momentos en tu casa!!
      Me causó gracia el comentario final.. jajaja
      beso

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  3. Yo aun tengo la suerte de no tener mobil y no me hace falta, estoy encantada!
    Tengo uno antiguo que me lo llevo cuando viajo por si pasa algo.
    Seguro que algun dia caere, pero por ahora como no lo necesito, estoy en la gloria!
    Besos
    Veronica

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    1. Que bien, sos una de las pocas! mi hermano también se resistía a tener celular, pero desde hace unos meses adquirió uno (sencillo, de esos solo para llamar y mensajes).
      beso

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  4. Yo si salgo con mi señor marido no me importa si me lo dejo olvidado, a veces incluso lo dejo por gusto, pero si salgo sola, trato de recordarlo, suelo dejarlo junto a las llaves de la camioneta para no olvidarme de él, me aterra la idea de que me pase algo en la ruta o con las niñas y no pueda avisar a nadie para pedir ayuda. Los sábados de noche se silencian hasta que el domingo nos despertemos y los volvamos a encender (por si acaso). Yo no creo que sea adicta pero si creo que voy por muy mal camino :)

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    1. Y si, hay momentos en que está bueno poder estar accesible, tener de donde hacer un llamado, etc.
      beso

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  5. he de reconocer que soy bastante dependiente, si voy sin él me siento perdida. Paso por pensamientos lógicos, del tipo: miedo de que llamen del colegio de mis hijos y no estar localizable. A pensamientos absurdos como que simplemente siento que lo necesito.
    Si yo lo vivo así, que no estoy enganchada, no tengo facebook que estar consultando, y lo apago sin problemas para ir al cine, a una reunión etc.; pienso cómo lo pasarán de mal jóvenes que ves que están todo el rato pegados al aparato mandando mensajitos, navegando etc.
    Las dependencias no son buenas!!
    Besos!!

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    1. Los adolescentes estan fritos entonces! jajaj.. si, es cierto que las dependencias nunca fueron buenas..
      beso

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  6. Hola Estela!Yo tengo celu porque me obligan,no es algo que me encante...de verdad!Lo considero útil por si me llaman x algo de mis nenes (me ha pasado)pero sucede que suena y las personas se olvidan de lo que están haciendo,largan todo x atender!Es cierto que cada vez concentra mas información,y no soy de las que reniega de la tecno pero en pos de que...?Todo en su medida...♥
    Un beso!

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    1. El equilibrio es siempre lo mejor, eso seguro..
      Tiene su utilidad, eso es innegable.. pero es cierto que la dependencia al aparatito no está buena..
      beso

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  7. Me pasa!! Dejarmelo en casa jamás!!! Pero si me quedo sin bateria lo paso hasta mal!! Lo que no hago nunca es usarlo si estoy con alguien. Tengo amigas que quedas con ellas y están más pendientes del telefono que de ti.
    Por cierto, que ahora mismo estoy leyendote y contestandote desde el mio, en el autobus!
    Un besote enorme!!

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    1. Yo tampoco lo uso cuando estoy con alguien. A lo sumo contesto un mensaje, pero nada mas.. y me molesta un poco si estas con alguien y se pone a darle mas atención al celular. También tengo amigas que hacen eso..
      besito

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  8. Hola Estelita! Yo soy de las que siempre se me descarga antes de salir y lo dejo cargando en casa. "esperame que no llevo celular eh!" y eso a la gente le produce ataques de panico "y si no nos encontramos?? como te aviso??" jajaja. En fin, si antes se podia vivir sin el, ahora tambien. Besotes!

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    1. Es cierto, ahora se puede vivir sin celular.. pero cuesta!!! Tal vez cuando llego a casa veo que nadie me llamó, ni me mandó mensajes (es probable, jaja) pero igual una se preocupa por que no puedan ubicarla tan facil.
      beso

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  9. Lo reconozco, soy adicta, y si lo llevo encima todo el dia hasta para ir al lavabo, y si si llego al coche y lo primero que hago es conectar el wifi al coche así que si no lo encuentro vuelvo a casa a por el, y recuerdo esa vida de antes del movil como algo extraño e impredecible!! Estoy muy mal!! xD

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    1. jajaj.. parece cosa de otro mundo el no tener el celular, no?
      adicciones de los tiempos modernos.. igual mas que el celular la mia es adiccion a internet.. imprescindible!
      beso

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  10. Por suerte no estoy tan enganchada, aunquecada día más, y si me lo olvido, no sufro mucho. Estoy voluntariamente intentando quitarme, jeje
    Pero también me pregunto, cómo lo haciamos cuando no había móviles!!
    Muaks

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    1. Que bien que intentes no generar esa dependencia.. bien por vos!!!

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  11. Creo que si, voy con el siempre, pero lo uso más para leer libros mientras espero, o mirar el blog jeje. Un abrazo

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    1. Y es comodo eso de leer libros desde el celular? el mio tiene una pantallita muy chica, sería bastante molesto..
      beso

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  12. Tristemente te confieso que a mí también me pasa... Qué vergüenza! Debería de desengancharme...

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    1. somos unos cuantos.. la vida moderna es asi..

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  13. El capitalismo y consumismo, sólo piensan en crearnos necesidades a los paganinis.

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  14. Yo también pienso y trato de recordar como hacíamos antes, estabamos en realidad menos comunicados? Creo que no, que la comunicación era distinta, menos acosadora, más personal. Ahora se ha dejado de hablar y se ha pasado a escribir o llamar. Es cierto que somos un poco adictos a la tecnología, me incluyo en esto, pero también reconozco que mi ansiedad se ha disparado por demás debido a todo esto.
    Muy buena entrada y reflexión.
    Un beso.

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    1. Era una comunicación diferente creo yo.. ahora es todo mas instantaneo tal vez..
      beso

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  15. Empece con uno simplote para emergencias en la ruta, y ahora tengo uno mejor , trato de no estar enganchada, trato ......
    :)

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    1. Haces bien! Mejor si podes manejarlo sin engancharte..

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  16. siii! total! cada vez que salgo de casa, miro si no me olvidé! es horrible! pero pasamos a depender demasiado de ese aparatito!

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    1. si, se nos crea una dependencia.
      Yo me di cuenta cuando ya estaba arriba del colectivo, y no iba a volver a buscarlo!!
      beso

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  17. La semana pasada fue mi cumple y creo qeu ha sido el único día que me he dejado el móvil olvidado en casa, que angustia !!!!!!!!!! pensando quien me habrías llamado para felicitarme...Hasta que me llamaron mis hijos al trabajo para decirme qeu habían guardado el móvil en un cajón porque les estaban torturando tantas llamadas , y eso que yo tengo un modelo de hace 10 años , pero le pasa de todo y no se estropea, le quiero más .....Un beso.ANA

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    1. jajaj.. que momento para olvidarte el telefono!! claro, debia estar sonando como loco ese dia!
      Los modelos de antes suelen tener eso, son mas resistentes..
      beso

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  18. yo estoy seriamente pensando en comprarme una riñonera para poder llevarlo conmigo mas seguido, y empezar a contestarlo de una buena vez...estoy arriba, suena abajo, estoy en el patio, suena adentro....estoy en el centro, suena en mi casa!!!!!!! o sea, no le doy ni bola, y todos me odian!!!!

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    1. jajja.. me hiciste reir!!! una buena idea la riñonera! :-)

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  19. ¡Lindo tema! Parece que ayer nos pasó lo mismo. La diferencia es que yo, como María (Jubones), me di cuenta cuando prendí el Bluetooth del auto y me avisó que no encontró ningún celular para conectarse. Así que volví a buscarlos (sí, en plural, son dos). Cincuenta metros hasta la torre donde vivo, subir 16 pisos, tomar los aparatejos, bajar los 16 pisos y de nuevo los 50 metros hasta el auto. Y llegar algo más 5 minutos más tarde al trabajo.

    Hace un par de meses me pasó de olvidarlos en el trabajo. Y acá cierran todo y ni guardia o sereno quedan. Así que era sin celular hasta la mañana siguiente. Y tenía que pasar a buscar a mi hija por un lugar y no habíamos fijado la hora, total, "nos hablamos".

    Mientras pensaba qué hacer, veo el auto de un compañero de trabajo y le hago señas para que pare. Le explico lo sucedido y le pido que me preste su celular. Y ahí apareció el segundo problema que nos aqueja por usar el celular. Descubrí que no recordaba de memoria el número de mi hija, ya que uno utiliza la agenda del telefonito. Por suerte hice un esfuerzo y el número "salió".

    No recuerdo si fue para la Navidad de 1999 o 2000 que compré dos celulares, uno para mi esposa y otro para mí. Hoy uso yo los dos.

    A los que preguntan cómo hacíamos antes, les contesto. Primero, hagan un esfuerzo y piensen cómo hacíamos antes muchas otras cosas. O cómo lo hacían nuestros padres y/o abuelos. Por ejemplo, viajar largas distancias por vía terrestre o, a lo sumo, marítima, porque el avión, o no existía o era solo para una minoría pudiente (hoy no es para cualquiera aunque sí para un espectro mucho más amplio). Levantarse para cambiar un canal de televisión. Y, de paso, mover la antena porque ese otro canal no se veía bien. Y se veía en blanco y negro. Y podría seguir.

    Mi experiencia, por ejemplo, fue estar cinco años de novio con una chica que no tenía teléfono en la casa (otra cosa que era una rareza; un teléfono podía valorizar en unos us$ 5000 el precio de un departamento) y conseguir un teléfono público que funcionara era un milagro. ¡Si nos habremos desencontrado! Suerte que vivíamos a menos de 20 cuadras uno de otro y hacerse una escapada para avisar algo no era tan incómodo.

    Y como hijo también lo hubiera necesitado. Mis padres me dieron mucha libertad desde chico, pero la condición sine qua non era que los tuviera al tanto de mis movimientos. Y ahí yo penaba buscando un teléfono público para avisar de algún cambio de planes. Hoy mi hija se mueve con libertad llamándome cuando lo necesita o cuando precisa que vaya a buscarla.

    Hace poco tuve que llevar al service mi smartphone y reemplazarlo por un muletto viejo, un auténtico "dumbphone". Habrás visto que yo me la paso sacando fotos en la calle y subiéndolas, apenas puedo, al Facebook. Ese par de semanas sin smartphone fueron terribles. Veía cosas fotografiables y llevaba la mano a la cintura para buscar el teléfono para recordar enseguida que no lo tenía. Debe haber sido mi experiencia más cercana al síndrome de abstinencia.

    En fin, podría seguir contando anécdotas pero es tu blog y no el mío. Solo digo, para cerrar, que es bueno ir avanzando y acostumbrándose a la tecnología. Nuestros antepasados debían frotar dos ramitas para encender un fuego donde cocer sus alimentos. Nosotros tenemos un aparatito al que le apretamos un botón, lo acercamos a otro artefacto, giramos una perilla y ¡voilá! fuego "casi eterno". Ni hablar del microondas y la facilidad, por ejemplo, de calentar una mamadera en un par de minutos contra los varios minutos que demandaba el baño de María hace ¿30 años? Las cosas se hacían (o las hacíamos) pero no sabíamos que existía una manera mejor y más fácil de hacerlas.

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    1. Jajja! Te explayaste!!! Que bueno que te haya gustado tanto el tema! Me gustaron las anécdotas de épocas pasadas, y también las reflexiones finales sobre otros aspectos de la vida que se han visto modificados con los distintos avances de la tecnología.
      Es cierto que hay cambios que son totalmente radicales!! Lo de los medios de transporte es impresionante. Estoy leyendo un libro de Daniel Balmaceda que está situado entre 1800 y pico al 1900 y tantos.. cuenta por ejemplo como iban de un lado a otro por lugares de Buenos Aires que hoy son barrios y se llegan en pocos minutos, pero antes se tardaba tal vez un dia en llegar.. está buenísimo leer sobre esos cambios..
      La tele en blanco y negro yo podría decir que no la conocí, mas que como antigüedad, ya que estaba la tele a color para ese entonces. Pero la llegada de los teléfonos inhalambricos si, también la de los celulares, internet, y una gran lista.. el mundo cambia!
      Beso, y gracias por tu aporte!

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    2. Bueno, ya que sacás el tema. Caballito, Flores eran zonas de quintas de fin de semana. Belgrano y más allá no era Buenos Aires. Y Belgrano fue, por un breve lapso, capital de la República. La quinta presidencial de Olivos era el lugar de veraneo de los presidentes, que tenían sus viviendas propias. No existía una "vivienda presidencial oficial". Yrigoyen vivía en su casa en la calle que hoy lleva su nombre. Perón y Evita vivían donde hoy está la Biblioteca Nacional y el monumento a Evita. Mar del Plata era un lugar lejano donde los ricachones pasaban TODO el verano.

      Si alguna vez vas a La Falda, Córdoba, no dejes de visitar el Hotel Edén. En la visita guiada cuentan cosas de lo que fue su época de esplendor. Cuando las familias europeas llegaban en barco a Buenos Aires y luego en tren al hotel. Que para justificar el largo viaje se quedaban varias semanas allí. Que traían hasta el personal doméstico, para quienes había habitaciones especialmente asignadas. Y un montón de cosas más que, a una paseandera como vos le va a encantar conocer y aprender.

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    3. Sos el libro gordo de Petete!! jaja.. si, algo de lo que comentas en el primer parrafo lo sabía.. es muy interesante!
      Estuve en La Falda de pasada hace un par de veranos, y creo que nos habían mostrado de afuera ese hotel. Ibamos en una visita a vuelo de pajaro asi que no entramos..
      si, si, me encanta aprender ese tipo de cosas!!! :-)
      beso

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    4. Por ahí ya lo mencioné pero alguien me dijo una vez: "lo que sorprende se aprende". Y se ve que todavía tengo mi capacidad de asombro intacta.

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  20. La verdad es que puedo vivir sin móvil

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  21. Estela hay cosas que se nos harán imprescindibles en unos años...y seremos adictos al móvil y a otras muchas cosas...supongo que es tema de evolución...con sus cosas buenas y sus cosas malas...
    tampoco puedes ir contracorriente...
    espero que estés teniendo una buena semana...
    un abrazo

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    1. Y si, hay algunas cosas mejores, otras no tanto.. el mundo cambia, evoluciona..
      Mi semana viene bien.. con varias cosas para hacer en el trabajo, pero bien.. me mantengo ocupada!
      beso

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  22. La verdad es que yo no suelo estar nunca muy pendiente del móvil pero sí es cierto que en alguna ocasión me lo he olvidado en casa o se me ha quedado sin batería y me he sentido de lo más desamparada. Jajaja. Besotes!!!

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    1. Claro, a mi me pasaba lo mismo.. no es que me lo pase usandolo, pero no tenerlo hacia que lo extrañara..
      beso

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