viernes, 11 de enero de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 2

¡Ha llegado nuevamente el viernes! Como siempre digo, amo los viernes. Son la antesala del fin de semana. Un finde que viene con muchos planes, ¡sigo con los encuentros con amigas!

Y como los viernes es día de posteo del reto “52 semanas”, aca estoy con la segunda foto del año. Por si no se dan cuenta que es, les comento que es un sumidero (o “molino glaciar”) en el glaciar Perito Moreno, al sur de mi país.

Para quien no sepa que es esto, les cuento que un molino glaciar es una cascada producida en la superficie de un glaciar y que se forma en una grieta o pozo en el hielo con las aguas fundidas en la superficie por la acción de los rayos solares. La caída del agua, a su vez, da origen a una depresión circular en el suelo del fondo, la cual va haciéndose más redonda y profunda al ponerse a girar en ella las rocas arrancadas del mismo. El agua se escurre por el fondo como si fuera dentro de un tubo.

Es maravilloso de ver, y tuve la suerte de apreciarlo cuando estuve por la zona, en el año 2009. Ya conté un poco de este hermoso lugar en este post.

Si tienen la oportunidad de conocer este majestuoso glaciar, les recomiendo que hagan la excursión de la caminata sobre el mismo. Es indescriptible la sensación de estar con los grampones caminando sobre esos hielos ancestrales.

¿Conocen el Perito Moreno? ¿han visto molinos glaciares?

martes, 8 de enero de 2013

Disfrutando el agua y el sol

Como les conté, el domingo fui invitada a ir a una pileta. El día estaba genial para chapotear un poco, así que agradecí que mi amiga me haya hecho tan lindo ofrecimiento.

Esta amiga vive en uno de estos edificios modernos, que incluye “amenities” varios, entre ellos una hermosa terraza con pileta y reposeras para tomar sol. Como el día estaba tan lindo estaba algo concurrida, pero tampoco tanto como para que no la pudiéramos disfrutar.

Tuvimos suerte y conseguimos dos reposeras que estaban desocupadas (un minuto más y ya no las teníamos). Ahí nos echamos cual lagartos al sol. Mi amiga ya tiene un lindo color bronceado. Yo en cambio estoy demasiado blanca, así que recibir un poco de sol me viene bien. Por supuesto que me puse protector solar como es debido, tampoco es cuestión de quedar roja como un tomate y pelarme. En conclusión: sigo blanca, pero ¡un poquitito menos!.

Aprovechamos a tomar mate (fiel compañero), y a escondidas comimos un par de galletitas también. A escondidas porque en esa parte al lado de la pileta no estaba permitido comer, pero ¡la evidencia desapareció prontito!

Cerca nuestro había algunos grupos también aprovechando el día. Me decía mi amiga que el reglamento del edificio dice que solo se puede llevar un acompañante por persona del edificio. Acá claramente no se respetaba esto. De todos modos tampoco era un caos de gente, se podía estar bien.


"La felicidad es una taza de café y un buen libro" (que cierto!! valoremos las pequeñas cosas)

"Hoy algo maravilloso sucederá" (¡esperemos! ¿por que no?)
La cuestión es que fue un día super aprovechado, y que terminamos con una merienda en un barcito cercano. ¡Nada más lindo en este momento que compartir con amigas!

lunes, 7 de enero de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 1


Ya se que estoy llegando tarde, porque la propuesta de “La punta del obelisco” y las 52 semanas se largó el viernes pasado.  Pero me pareció una idea tan linda que no quise dejar de participar. Vi en varios de los blogs que sigo que ya muchas se han animado también a compartir sus fotos.

¿De que se trata? De compartir una foto por semana, todos los viernes del año (¿hoy no es viernes? ¿no? Ah… debo estar confundida, ja.ja).

Aca va la primera del 2013 entonces. Es un banquito de una plaza, pintado de una manera muy simpática. El sábado paseando con una amiga pasamos por ahí y me pareció muy alegre y digno de una foto. ¡Espero que les guste!

domingo, 6 de enero de 2013

Yo elijo felicidad + paseos con amigas


Quería probar si Blogger me dejaba hoy subir una foto, ya que el otro día no pude. Al parecer ahora puedo hacerlo, asi que les comparto este mensajito: “Estoy a cargo de como me siento, y hoy elijo la felicidad”. Y si, yo sigo eligiendo esto a pesar de todo lo que pasa.
Les cuento que estos días ando acompañada por amigas, lo cual siempre es bueno para pasar un buen rato, olvidarse de los problemas, compartir charlas y risas.

El viernes fui con una de ellas al cine, y también a cenar algo rico.

Ayer sábado estuvimos paseando con otra desde temprano. Caminamos por la zona de Palermo Hollywood, tan llena de vida. Desayunamos por ahí, entramos a varios locales, de los que me llevé dos vestiditos y un vinilo que ayer mismo ya puse en la cocina. Luego se los mostraré, es un simpático perrito salchicha, en blanco y negro. A la tarde me junté a tomar un café con otra amiga  a la que hace rato no veía.

Y hoy tengo una invitación para ir a una pileta, así que ¡en un ratito me voy para allá! Al agua pato!!!

Que tengan buen domingo.

viernes, 4 de enero de 2013

Siempre hay motivos de festejo y sueños

Ayer fue el aniversario número 38 de mis padres. ¡Toda una vida! Sin duda un ejemplo para muchos, ya que seguramente esos años no estuvieron exentos de dificultades, pero han sabido llevarlas, han hecho prevalecer el amor.

Una amiga a la que le contaba de esto me decía: “¡que bien! A mi no me soportan tanto!”. Yo le decía que al parecer a mi tampoco, que ¡se ve que a los 8 años siempre se cansaban! (no sé si por casualidad, pero mi relación anterior duró más o menos eso, y la que ahora está terminándose también).

En fin, sacando estos temitas y volviendo al aniversario de mis progenitores, les cuento que ayer fuimos a festejarlo con ellos y mi hermano yendo a cenar a un restaurante cerca de casa. Es un sitio que me encanta. Es chiquito y se llena enseguida (como nosotros fuimos temprano no tuvimos problemas, pero al rato nomás ya había gente esperando para entrar). Elegimos una mesita en la vereda, ya que la noche estaba perfecta para estar afuera. Estuvo todo muy rico y pasamos un lindo momento.

A mi hermano ya por un mes no lo veré ya que tiene la suerte de irse de vacaciones con su novia para Colombia. ¡Promete ser un viaje super lindo! Me gustaría en algún momento hacer un viaje así. No pierdo mis esperanzas. De hecho, sé que la vida me deparará muchas sorpresas de aquí en más. Como trato de sacar las cosas positivas aún en momentos difíciles, me digo que todo puede pasar. Que los planes que tenía no estarán, pero dan lugar a otros. Que todavía no tenga muy claro cuáles serán no implica que no vayan a ser maravillosos. ¡De hecho, estoy convencida de que así serán! Solo tengo que imaginarlos.

¡Que tengan excelente fin de semana! ¡Muy buen viernes para todos!
 
Nota: El post va sin fotos porque Blogger no me está dejando subir ninguna. WTF???

 

jueves, 3 de enero de 2013

Tiempo de cambios y buscar estar bien

En estos tiempos de tanto cambio trascendental, de cierres y comienzos (todavía no se comienzo de qué, pero comienzo al fin, de una nueva etapa seguro) estoy haciendo mano a cuanta cosa se me ocurre para mantener la paz mental y una cierta tranquilidad, a pesar de todo lo que anda pasando.

Por suerte cuento con gente que me quiere y me acompaña, familia o amigos, pero que están ahí para escucharme y darme ánimos.

También ando escuchando linda música, desde tranquilos y relajantes mantras hasta música bien alegre y para bailar (aunque sea sola y en el living de casa, bailar igual).

Ayer hasta me compre un librito de autoayuda (todo es válido en estos procesos, ¿no? Bucay agradecido que le compro sus libros y sigue facturando), y otro de visualización creativa (porque sigo pensando que lo que uno visualiza termina atrayendo).

Y como internet es mi mayor aliado en la búsqueda de mensajes positivos y etc, les comparto algunos que encontré estos días y que me gustaron:










martes, 1 de enero de 2013

Año nuevo, vida nueva (nunca mejor dicho)


Hola gente linda. ¿Cómo empezaron el 2013? Espero que rodeados de afectos, y con todas las pilas y esperanzas de que este sea un gran año (y es mi deseo que así sea para todos).

Mi fin de año fue bastante particular, como ya les anticipé un poquito en el post anterior vino acompañado de esos cambios trascendentales que dan vuelta un poco todo, que nos ponen patas para arriba. Si les soy sincera lo que ando viviendo no lo hubiera imaginado ni por asomo unos meses atrás. No estaba en mis planes. Pero como sucede frecuentemente con la vida, esta nos sorprende y hace sus propios planes. Y uno tiene que aceptarlos y surfear las olas, tomar fuerzas y enfrentar las cosas. Y así como nos suceden cosas maravillosas y se nos presentan hermosas sorpresas, también pasan otros sucesos que nos tiran un poco abajo y nos dejan tristes.

De todos modos, estoy convencida de que por algo pasan las cosas, que la actitud con que uno tome todo es lo que hace la diferencia entre una existencia de felicidad y paz (aún en medio de la adversidad), y una de amargura. Y ya me conocen, trato de ser positiva y ver oportunidades en las crisis, de tomarlas como un aprendizaje. Yo soy de afrontar y luchas por las cosas, pero algo que también aprendí es que hay momentos en que uno debe saber cuando una causa no debe seguir siendo luchada y se debe tomar otro camino, que aunque parezca difícil tomar decisiones, basarnos en ser coherentes con nosotros mismos y nuestras metas es lo que mas nos conviene.

Un poco dicho todo esto, en este primer post del año les voy a contar algo muy personal y profundo que me anda pasando. Ando nada menos que con penas de amor, producto de que una relación de pareja de ocho años está terminándose.

Ya les he hablado de él muchas veces. Les he contado de nuestros muchos paseos, salidas, de infinidad de momentos compartidos. Tal vez a quienes me vienen leyendo hace rato entonces todo esto los tome por sorpresa. Puedo decirles que a todos los que me conocen los agarró de la misma manera. A mi me tomó por sorpresa sin ir mas lejos. Realmente un tiempo atrás no lo hubiera ni imaginado.

Los últimos meses no han sido fáciles. De ser tan unidos yo comencé a notar un alejamiento de su parte. Se lo dije incluso. Ya no era tan atento, ya no estaba tan pendiente, ya no me ponía entre sus principales prioridades. Empecé a sentirme un poco sola, a sentirme dejada de lado. Y han sucedido cosas que me han hecho perder la confianza. Cosas que se me metieron en la cabeza, que me negaron de que fueran ciertas. Pero sin embargo siguieron sucediendo hechos de esos que mi sexto sentido me decía que algo raro pasaba. Y vino todo un tiempo en que caí en la horrenda actitud de revisar bolsillos (algo que jamás me había pasado y me hacía sentir muy mal), de encontrar cosas que me desarmaban un poco. Que algunas las he sufrido solas, tal vez negándomelas. Que otras las he confrontado y recibí siempre respuestas del tipo “te imaginas cosas, nada que ver”. Pero llegó un punto en el que ya sentí que si tenía una especie de venda en los ojos no podía seguir teniéndola. Por mi salud mental debía darme cuenta que se había hecho un circulo vicioso. Que yo no lo reconocía en sus actitudes, que yo no me reconocía en las mías. Que ya mis lágrimas derramadas eran muchas, y que yo eso no me merecía.

Hemos tenido charlas varias. No todo se dio de un día para otro. La semana pasada me admitió que hace unos meses se sentía frio hacia mi. Que me amaba, que yo era maravillosa, que no era nada que yo hubiera hecho, que nada le faltaba. Pero que sin embargo así se sentía. Que había estado dándole vueltas al asunto sin saber que hacer, que se sentía culpable de sentirse así porque sabía que yo no le había dado motivos. Que no le interesaba otra persona, que no era que no me quisiera ni que no fuera importante para él. Pero que estaba en una especie de abulia.

Asumido que había una crisis de este tipo, el tema era que hacer con esto. Sus respuestas eran que no sabía, que era lo que estaba dando vueltas en su cabeza los últimos tiempos. Como soy de luchar por las cosas, mi primer ofrecimiento fue que intentáramos superar esto, volver a estar como antes. Pero claro, estas cosas no son fáciles. Y de alguna manera me di cuenta de que iba a ser remar sola hacia esa dirección. Porque a él no lo veía muy convencido. Y remar sola no está bueno, ni tiene mucho sentido. Uno lo que hace es gastar todas sus fuerzas, y probablemente ni mover el bote.

Seguí con todo esto en la mente, y me di cuenta de que debía ser coherente conmigo misma. Yo valgo mucho, y me merezco estar con alguien en quien si pueda confiar. Alguien con quien pueda compartir mi vida, con quien formar una familia. Y que en este momento no encontraba en él esto, por más que si hubiera sido mi realidad de los años anteriores que compartimos. Que me había puesto en un rol feo con eso de revisar, con esa venda en los ojos. Lo que nunca quise para mi, lo que siempre dije que no iba a permitir. Y todo esto me había hecho sentir fuera de mi eje. No era yo misma. Estaba sufriendo, y eso no esta bueno. Así que después de darle vueltas al asunto decidí que lo mejor era cortar por lo sano y plantear una separación.

Esta decisión fue de las más difíciles que he hecho. No quería tomarla. Realmente que no. Pero en este caso no quedaba otra opción. Tuvimos una charla importante por este tema. De alguna manera nos dimos cuenta de que va a ser lo mejor. Que debemos tomar un poco de distancia para analizar bien las cosas que anduvieron pasando, para examinar nuestros corazones. Que de seguir juntos lo único que íbamos a lograr es que cada vez fueran peor las cosas, que empezaran a restar los acontecimientos.

Esta charla fue hecha de una manera muy adulta, con respeto, con cariño. Porque nos dimos cuenta que no falta el amor, pero que sin embargo en este momento eso no es suficiente. Que hay cosas que debemos descubrir sobre cada uno. Fue una charla sin reproches, sin rencores, sin culpas. Yo no puedo culparlo por sentir lo que siente. Somos humanos, a cualquiera le puede pasar. Me puede poner triste porque yo me imaginaba una vida juntos, una familia con él. Esto fue lo que siempre habíamos tenido en mente. El se imaginaba lo mismo, pero de todos modos este otro sentimiento lo acompaña últimamente.

Debo decir que estos días luego de tomar esta decisión han sido de muchas charlas más, de mucha sinceridad. A quien estuvo conmigo estos últimos tres o cuatro meses no lo reconocía. A quien estuvo hablando todo esto conmigo estos dias si. Esta es la persona de la que me enamoré, solo que pasando por un momento así.

A los dos nos va a costar, nos vamos a extrañar. Pero sabemos que esta distancia es necesaria. Si será definitiva o provisoria hoy no se decirles. Supongo que Dios dirá. Hoy en día sé que no puedo aferrarme a una idea u a otra, no sé que pasará.

Lo que puedo decirles es que estoy a pesar de todo bastante tranquila con esto que está sucediendo. Como les había contado, me sentía con todo esto agotada, en mis últimas fuerzas. Oré por estas fuerzas, por poder tomar la decisión correcta y poder afrontar sus consecuencias. Y siento que fui escuchada por un ser superior, que me otorgó estas fuerzas. En cierto sentido me siento acompañada, con confianza en que será para mejor.

Sé que serán tiempos difíciles los que vengan. Todavía todo tiene un sentido de irrealidad. Todavía está viendo para donde se va, por lo que seguimos compartiendo la casa mientras tanto. Sé que cuando haya conseguido adonde ir y llevado sus cosas su ausencia me va a pesar. Sé que lo voy a recordar en todos los rincones, en todos los objetos, en todos los espacios compartidos. Y es que en estos ocho años hemos compartido mucho, hemos vivido mucho. Por eso sé que vendrán tiempos duros, que será todo parte de un duelo. Y tengo la certeza de que esto también pasará.

Ya en mi pasado he transcurrido una separación de una pareja anterior, la cual lloré algunos meses, y luego salí adelante. Luego con el tiempo pude darme cuenta de que fue lo mejor que me podía haber pasado. Que eso permitió que llegaran muchas cosas mejores. Hoy entonces me aferro a eso mismo. Se que aunque duela uno no muere de amor. Que luego de un duelo uno lo supera, y que la vida nos depara bellas cosas.

Una amiga me dijo hace unos días: Dios da y también quita. Pero cuando quita es porque luego dará algo mejor.

Supongo que uno tiene que tener confianza en eso. Que uno debe creer que lo mejor está por venir. Que los cambios son necesarios. Que nos hacen crecer cosas como está. Que estos momentos son los que nos hacen valorar y apreciar las cosas cuando se encauzan nuevamente. Yo tengo total confianza de que va a ser así.

Como les decía, luego de meses en los que he llorado bastante, en este momento siento bastante paz a pesar de estar transitando este momento tan difícil. Soy otra vez coherente conmigo misma. Me siento acompañada por mi familia y mis amigas. Estos días recibí el apoyo de mis padres, de mi hermano, de amigas. Inclusive de ustedes que con sus lindos comentarios, sus mails, me han hecho llegar su apoyo. Y yo todo eso lo valoro y agradezco mucho. Me dan fuerzas, y eso es muy importante para mi.

Será por lo tanto un año de muchos cambios, pero le voy a dar pelea como siempre. Me propongo seguir siendo feliz, seguir maravillándome ante la vida. Seguir aprendiendo, conociendo gente, descubriéndome a mi misma. Seguir compartiendo risas y por sobre todo seguir soñando. Saber que si caigo me voy a levantar. Que lo que no te destruye te hace más fuerte.

  




Por eso, añito 2013 oíme bien: se buenito conmigo, cura mis penas y lléname de risas y lindos momentos, de nuevos sueños, de muchas alegrías.