lunes, 20 de mayo de 2019

Las primeras horas en Madrid

Comienzo con este post a contarles del viajecito a España. La primera ciudad a la que arribamos fue Madrid. Lo hicimos bien tempranito ya que el avión aterrizó poco antes de las seis de la mañana. Algo habíamos intentado dormir en el avión ya que sabíamos que nos esperaba un día de lo más largo.

Para salir del aeropuerto nos tomamos un tren que nos dejó en Atocha. Nuestro hotel estaba a unos 700 metros de ahí (¡eso fue muy cómodo!) así que fuimos caminando. Dejamos las valijas y nos fuimos a pasear. ¡A explorar la ciudad!

Un rico chocolate con churros
Lo primero que hicimos fue desayunar un rico chocolate con churros. El primero de los placeres gastronómicos que nos dimos, ya que a lo largo del viaje probamos varias cosas deliciosas.

En la Puerta del Sol
Ya contentos con la panza llena hicimos unas pocas cuadras hasta llegar a la Puerta del Sol. Como era viernes santo, hacía un frío bárbaro  y además era un horario temprano, la verdad es que no había mucha gente.
El oso y el madroño
Nos sacamos unas fotos con la escultura del oso y el madroño (confieso me la esperaba más grande) y con el cartelito del Km 0 (el cual descubrimos mirando a un grupo de chinos que estaba fotografiando el piso a lo loco).

En la Puerta del Sol

Km 0
Luego nos dirigimos a la Plaza Mayor, la cual tampoco estaba muy concurrida para ese momento. Ahí nos sumamos a uno de los Free Tour de Sandemans que salía a las 10 am. Ya en nuestro viaje anterior habíamos tomado algunos con esta empresa y nos habían gustado mucho. Este no fue la excepción, también nos pareció muy bueno.
En la Plaza Mayor

Recorrimos con este grupo la zona que se conoce como el “Madrid de los Austrias”, que se corresponde con el trazado medieval de la ciudad de la época de los monarcas de la casa de Austria. 
Aprendimos entonces un poco de la historia desde el reinado de Carlos I, el primero de los Austrias, hasta el de Carlos II, con quien se extinguió la rama española de esta dinastía. Nos contaron muchas anécdotas, y entendimos como fue cambiando la ciudad, la cual en esas épocas creció muchísimo al decidir llevar allí la capital. Pasó de ser una villa de mediana importancia a una gran urbe.

Saliendo de la Plaza Mayor atravesamos el Arco de los Cuchilleros y visitamos la Plaza de la Villa. Allí destaca la Torre de los Lujanes, del siglo XV.

Plaza de la Villa

Plaza de la Villa
La siguiente parada estuvo en la Catedral de la Almudena.
 Le dimos la vuelta y aprovechamos a hacer una pequeña parada en un bar de enfrente, en la que un té caliente vino muy bien para revivir los espíritus. ¡Que frío hacía ese día! Mis expectativas eran más primaverales pero parecía pleno invierno.

Catedral de la Almudena

Otra vista de la Catedral

Seguimos recorrido y nos encontramos frente al imponente Palacio Real.

Palacio Real
Para el momento de escuchar las explicaciones sobre el edificio y su construcción estaba cayendo una lluvia algo molesta. ¡Hora de abrir el paraguas!



La visita la terminamos en la Plaza de Oriente. Fue realmente muy instructiva e interesante.
Nos fuimos contentos a almorzar algo, para ese entonces teníamos bastante hambre.


(continuará)

viernes, 17 de mayo de 2019

Días ocupados


Se va acabando la semana y poco es lo que he podido avanzar con la edición de las fotografías de mi viaje. Ya les voy a ir contando de los lugares visitados y nuestras experiencias, pero van a tener que tenerme un poquito de paciencia con eso.

Vistas desde Ronda
Setenil de las Bodegas. Curiosa calle.

Otra de Ronda porque esta ciudad me fascinó

Estos días la semana laboral fue bastante agitada, y en casa también anduvimos con algunas cosas.
Entre ellas fuimos a buscar al gatito a lo de mis padres, que entre una cosa y otra ya llevaba unos dos meses allí de inquilino. Por supuesto que vino más gordito porque compartió comida con los dos gatos que ellos tienen, los cuales al ser viejitos comen un alimento balanceado con más nutrientes. ¡Ya lo andábamos extrañando por casa!

Los arreglos de humedades y afines siguen trayéndonos algunos dolores de cabeza. En el living pudieron el otro día poner el cemento en las paredes (es un avance, estamos más cerca de poder pintarlas), pero en la cocina han tenido que hacer más agujeros para poner el líquido especial anti humedad. Eso significa más tiempos de espera por secado, es la historia de nunca acabar. Seguimos rodeados de polvo y muebles apilados.

El fin de semana pasado fuimos con el ahijado de mi marido y sus papis a sacar fotos. Hicimos una sesión muy divertida con un disfraz de lo más original. Van a usar las mismas en su cumple como decoración y para los suvenires, ya es tradición porque he hecho todas las anteriores.


El domingo que pasó también fue especial porque conocimos a la chica con la que está saliendo mi hermano. Ya les conté otras veces de algunas decepciones que el pobre tuvo en el pasado, así que me alegra verlo bien. Esperemos que dure, por lo pronto la chica me pareció simpática.
Buen finde!
Que tengan un bonito fin de semana. ¿Tienen ya planes?

lunes, 13 de mayo de 2019

Los libros de marzo y de abril

 Tenía pendiente comentarles sobre las lecturas de los dos meses pasados.
Aquí les cuento un poco entonces en que anduve durante marzo y abril en cuestión de libros:

La luz de la tierra, de Daniel Wolf
Esta es una novela medieval, en la que la ciudad de Varennes Saint-Jacques busca el desarrollo de una feria para impulsar su comercio, a la vez que el hijo del alcalde sueña con fundar una escuela donde todos puedan aprender a leer y escribir. Ambos proyectos tienen sus detractores que buscan hundirlos. Hace falta que el pueblo se una para enfrentarse a los opresores para poder convertirse en una ciudad próspera y un ejemplo de comercio y educación.
El libro está bien para pasar el rato, aunque es algo largo.

Viento y Ceniza, de Diana Gabaldon.
Siguiendo con la saga de Outlander (que comencé a leer hace unos cuantos meses), aquí la trama nos encuentra en Carolina del Norte en 1772, lo cual pone a los personajes en la víspera de la revolución y en un periodo convulso en el cual la mecha de la rebelión ya ha prendido en las colonias.
Jamie recibe el pedido del gobernador para ayudarlo a defender los intereses de la corona. Él sabe sin embargo que el futuro está del lado de quienes plantean la revolución.
Es momento de elegir el bando a quien apoyar.
Con este nuevo libro de la saga me encontré por momentos enganchada con la historia, por otros me cansaba un poco. De a poco igual pienso seguir con los tomos que me faltan para terminarla.

El palacio de la medianoche, de Carlos Ruiz Zafon
Esta novela juvenil transcurre en Calcuta durante 1932. Nos plantea el misterio de un espectro de fuego que siembra terror en las sombras. Un grupo de niños que viven en un orfanato y están a punto de cumplir dieciséis años deben enfrentarse a este mortífero enigma.
Es una historia algo rara pero que se hace fácil de leer, bien fantasiosa.

Un saco de huesos, de Stephen King.
Nuevamente me puse en las manos de este escritor para leer un poco de suspenso. Disfruté bastante de la historia, en la que ni la muerte es capaz de separar a los amantes.
Cuatro años después de la repentina muerte de su esposa Jo, el novelista Mike Noonan sigue presa de una terrible depresión y  pensadillas. Busca refugio en su casa de veraneo, pero en ese lugar un hombre poderoso, Max Devore, no tiene escrúpulos en manipular a la comunidad para conseguir sus siniestros propósitos: separar a su nieta de tres años de su joven madre viuda. Mike se involucra en el enfrentamiento y se ve atrapado en el misterio de la casa, ahora escenario de visitas fantasmales y obsesiones cada vez más abominables.

La tormenta del siglo, de Stephen King.
Una novela que me gustó mucho, y la que tiene la particularidad de haber sido escrita para su televisación, por lo que es en realidad un guión. Esto la hace bastante especial porque permite imaginar los sucesos desde diferentes tomas. No vi la película, que tiene ya unos cuantos años, pero me gustaría hacerlo para comparar con el libro.
La llaman la «tormenta del siglo» y se estima que será devastadora. Los habitantes de la isla de Little Tall ya han sido testigos de las violentas tormentas que azotan Maine, pero esta es distinta. No solo trae consigo vientos huracanados y copiosas nevadas, sino también algo mucho peor. Todo se origina con la brutal muerte de un anciano y con la implacable exigencia del asesino: «Si me dais lo que quiero, me marcharé».

¿Qué anduvieron leyendo ustedes? 

jueves, 9 de mayo de 2019

El itinerario del viaje

Setenil de las Bodegas. Bien temprano y con el cielo gris

Una vez que decidimos que íbamos a emprender el viajecito a España nos pusimos a planear el itinerario. Teníamos quince días por ahí, y sabíamos que la puerta de entrada y salida iba a ser Madrid. Una de las razones, además de no conocer la ciudad, era que allí reside un amigo de mi marido desde hace muchos años. Así que era esta una buena oportunidad de encontrarnos con él y su novia.

Una linda vista de Setenil de las Bodegas


Otra de Setenil de las Bodegas. Un sitio muy lindo. Observen lo curioso de la piedra.

 La otra ciudad que  tenía en mis planes si o si era Granada. Hace rato que soñaba con poder conocer la famosa Alhambra.
En Olvera, vistas del pueblo.
Para la zona de Andalucía tuve un empujoncito cuando empecé a ver las fotos del viaje de una querida bloguera. ¡Que paisajes! ¡Que divinura de pueblitos! Era justo lo que  quería conocer así que me permití copiar un pedacito de la ruta que ella estaba haciendo. Mi media naranja se prendió enseguida a todos estos lugares cuando le fui mostrando fotografías de ellos.
Sevilla lo decidimos un poco por la cercanía, y finalmente en los alrededores de Madrid no queríamos perdernos Toledo y Segovia, ambos lugares que la gente no paraba de recomendarnos.
Nos fuimos entonces con una lista armada en un 90%. Los hoteles donde alojarnos ya los teníamos contratados antes de partir (con internet esto se hace fácil, por lo general fueron lugares agradables y que nos gustaron), y eran pocos los cambios de ruta que podíamos incluir. Estos estuvieron más bien dados en que pudimos incorporar la visita a más lugares que los que habíamos planeado. Por ejemplo, un día conocimos cinco de los pueblos blancos cuando la idea original era visitar solo tres. Y luego nos dejamos llevar por nuestra pareja amiga, quienes nos hicieron conocer lugares de los que jamás habíamos oído hablar.
Ronda, un sitio que me impactó

Finalmente, este fue el itinerario que hicimos:

Día 1: Madrid
Día 2: Madrid
Día 3: Granada
Día 4: Granada
Día 5: Granada
Día 6: Ronda
Día 7: ruta de los pueblos blancos (Setenil de las Bodegas, Olvera, Zahara, Grazalema, Arcos de la Frontera)
Día 8: Jerez de la Frontera
Día 9: Cádiz
Día 10: Sevilla
Día 11: Sevilla
Día 12: Sevilla
Día 13: Madrid y alrededores
Día 14: Toledo
Día 15: Boca del Asno, Granja de San Ildefonso, Segovia, Ávila, El Escorial.

Desde afuera, El Escorial
¡Una maravilla de sitios!

¿Conocen alguno? El blog tiene varias lectoras españolas así que seguramente la mayoría los hayan visitado o hasta sean lugar de residencia. Para mí fue un placer haber estado por esos lados.

¿Cuándo viajan planean de antemano el itinerario? ¿O se dejan sorprender en el camino?

martes, 7 de mayo de 2019

De regreso

Ya estoy re regreso de las vacaciones. Un viaje hermoso de verdad, de esos bien aprovechados. Quince días recorriendo algunas ciudades y pueblitos de España, y ¡nos ha encantado!.
En Madrid, el primer día del viaje
Traje más de 3000 fotos si sumo las de la cámara réflex y las de los celulares. Así que van a tener que tenerme paciencia porque ordenar y editar un poco todo eso me va a llevar su buen tiempo. Pero ya les iré mostrando y contando un poco de las experiencias de estos días, es una promesa.
Parque del Retiro, Madrid
El clima durante la primer semana dejó un poco que desear. Nos encontramos con frio y lluvia (¿la primavera donde estaba?) pero igual no nos impidió salir a disfrutar y caminar.
Por suerte para la segunda parte del viaje este mejoró, y festejamos el calorcito y el sol.
Vistas de Granada, una ciudad que me hizo alucinar.. que bello!
Nos movimos en trenes, y también en un auto que alquilamos durante cuatro días para recorrer pueblitos en Andalucía. Y lo demás fueron nuestros pies que nos llevaron de aquí para allá, caminamos muchísimo.
Feliz en Ronda, una ciudad que me encantó. ¡Que paisajes!
Otra más en Ronda
Probamos también unas cuantas cosas ricas. Tratábamos de elegir opciones económicas porque hay que decir que para el turista de este lado del mundo con el peso devaluado se hacía algo caro por momentos. Así que estuvimos en actitud gasolera todo lo que podíamos. Por este mismo motivo es que de compritas hubo muy poco, más que nada algún recuerdito y algún regalo para la familia, pero no mucho más.
Esas macetas con flores ♥
En Cadiz, viendo el mar.
Nos encontramos también con una pareja amiga que vive en los alrededores de Madrid, y ellos nos llevaron a recorrer sitios menos conocidos pero que nos sorprendieron. Esa es la ventaja de contar con un local, saben adónde llevar a uno.
Segovia y su maravilloso acueducto romano
¡Que lindo que es viajar!


¿Cómo han estado ustedes?