Ayer estaba con el
ánimo por el piso, ahogándome en un vaso de agua.
Por la mañana nos
llegó por mail el resultado de uno de los análisis que el médico nos mandó a
hacer para evaluar el motivo de la demora en lograr el embarazo. Era el
espermograma, el cual realmente yo daba por sentado que iba a dar bien,
suponiendo que la traba estaba en mi por la descubierta poliquistosis ovárica
que ya estoy tratando. El tema es que parece que también hay algunas
complicaciones por su parte. Los valores estaban todos fuera de rango. Además
de la movilidad menor a los parámetros esperados, lo que me asustó un poco es
ver que solo el 1% de los espermatozoides tenía características morfológicas
normales, y que el resto presentaba diversas anomalías. Ese fue como el balde de
agua fría, ya que buscando en internet como analizar el tema empecé a
encontrarme con un montón de datos preocupantes. Ahí empecé a llenarme la
cabeza de temores, de angustia. No soy médica así que mi entendimiento del tema
es casi nulo, por lo que probablemente lo mejor hubiera sido no hacer este tipo
de investigaciones.
Estaba en el trabajo y
la jornada se me hizo eterna. Imposible concentrarme en otra cosa, había
llegado un punto en que me sentía con ganas de llorar y tratando de poner mi
mejor cara de pocker frente al monitor para que nadie lo notara. Para colmo en
el medio de toda esta angustia una compañera me comentó que estaba embarazada,
que lo habían logrado el mismo mes que habían empezado a buscar, etc. Se
imaginan que no me ayudó. Era otro dedito en la llaga.
Cuando finalmente
llegó la hora de salir sentí un poco de alivio. Llegué a casa y pobre mi novio
no entendía nada el por qué yo entraba pidiéndole un abrazo y con cara de
angustia, con lágrimas queriendo asomarse. Cuando le conté que me había tenido
mal todo el día me retó, que no tenía que haber entrado a internet para
masoquearme, que el médico nos iba a decir que tenemos que hacer, que antes de
ir a verlo es inútil ponernos mal por el tema. Todo muy lógico, igual entré en
llanto y de a poquito entre sus brazos me fui calmando.
Admito igual que tiene
razón. De nada sirve que mi cabeza este previendo los peores escenarios si en
realidad no se mucho del tema. Tenemos turno con el profesional dentro de un
mes, y él nos va a saber guiar. Confió en que con algo sencillo podamos
revertir un poco esta situación también. Una amiga me contaba de un conocido
que tenía problemas de anomalías similares y con medicación lo mejoró y salió
todo bien, que hoy tienen un hijo hermoso. A eso me aferro.
Pienso en lo que
siempre leí sobre la Ley de Atracción. Se que tener mi cabeza en el estado de
ayer no ayuda, termina atrayendo lo que no quiero. Decido cambiar mis
pensamientos. Tomar las cosas con optimismo. Creer que todo va a salir bien.
Que todas estas cosas no son mas que algunas piedritas en el camino, pero que
nos estamos ocupando para solucionarlas y eso es lo importante. Que les
podremos hacer frente y vamos a salir airosos.
Me digo a mi misma que
lo que visualizo es lo que voy a atraer. Así que imagino que todo estará bien,
que le vamos a encontrar solución. Pongo energías positivas en este
pensamiento.
Decido ponerle pilas
al asunto, ver el sol a través de las nubes. Estos nubarrones que ayer me
acosaban se van deshaciendo, brilla el sol. Hoy agradezco todas las cosas
lindas que la vida me da.







