sábado, 20 de julio de 2013

Dia del amigo

Hoy se festeja el día del amigo en Argentina. Hace justo un año hice post en el que contaba el origen de esta celebración.


Es una fecha que me gusta, si bien todos los días se debería celebrar la amistad. Esta es una de las cosas más bonitas de la vida, sin duda uno de los mejores tesoros. Que siempre podamos contar con amigos sinceros, que siempre podamos ser nosotros un buen amigo para otro.

Como a través del blog uno estrecha lazos, quiero desearles un feliz día a todos ustedes, los que siempre están del otro lado con un comentario, con un apoyo, con una sonrisa, con sus cálidas palabras.

Les dejo también a modo de regalo frases que encontré en internet, las cuales invitan a reflexionar.

 Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.


Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.


Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.


Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.


Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.


Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.


Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.


Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados.


Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.


Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.


Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.


Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.


Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas,decir que necesitas, decir que quieres ser amigo.... ante una tumba..., ya no tiene ningún sentido...


Pero desafortunadamente....SOLO CON EL TIEMPO.... y como aún es tiempo... mandemos muchísimos saludos a todos... a los que ya no estamos juntos, por todos los momentos buenos y malos que nos toco vivir.. y a los que ahora estamos unidos , pasando momentos geniales.. gracias por estar...


Y recuerda estas palabras "EL HOMBRE SE HACE VIEJO MUY PRONTO Y SABIO MUY TARDE" (justamente cuando ya no hay tiempo..)

viernes, 19 de julio de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 29


¡Finalmente llegó el viernes! Día de compartir con ustedes la foto Nro. 29 del desafío de las “52 semanas”. La que hoy escojo está relacionada con los dos post anteriores. Fue sacada en el viaje a Mar del Plata, y es nada menos que la personita que está ganándose mi corazón. De atrás, medio borrosa tal vez, pero quería mostrarles un poquito de él.

Como verán tiene el pelo cortito (como le crece mucho se lo corta seguido). Es un poquito más chico que yo (9 meses, lo cual a esta altura de la vida no es nada), y dueño de una sonrisa que me atrapa (aunque no puedan verla en la foto, es asi). Es de tener inquietudes en hacer y aprender cosas, posee buen humor, es sociable, le encanta leer, tiene una sensibilidad especial hacia la música. Es quien me hace suspirar y sonreír a cada rato.

Se nota que me tiene medio embobada, ¿no? :-)

Buen fin de semana para todos!! Que lo pasen realmente genial!

jueves, 18 de julio de 2013

El comienzo

En el post anterior les conté algo lindo que estoy viviendo, esta nueva oportunidad que me está dando la vida en cuanto al plano sentimental. Como les decía, esperé a que pasaran unos meses para hablarles al respecto, porque quería ir viendo cómo se iban dando las cosas. Desde un principio fueron lindas, pero por cábala quise guardármelo para mí, por un tiempo, asegurarme que no les estaba contando solo de un amor de verano (por lo menos ya vamos por el otoño y el invierno, y ojalá que mucho más).

La cuestión es que hoy me encuentro con ganas de contarles un poquito de esta historia, de este motivo de corazón contento, de la causa de las maripositas en mi estómago, de mis sonrisas en cualquier lado en que me encuentre cada vez que pienso en él.

Vamos al principio, ¿les parece? Y para eso me voy a remontar al mes de enero, a las vacaciones.

Como saben, el 2013 lo empecé como una hoja en blanco. La vida me estaba diciendo que debía barajar de nuevo las cartas, que era tiempo de jugar una partida diferente a la que había estado jugando. Habiendo tomado la decisión de separarme de la persona con quien había convivido los últimos años, era momento de reencontrarme conmigo misma. Desde un primer momento me sentí fuerte, y con esa sensación de que todo podía pasar, de que lo mejor estaba por venir, de que era un tiempo para crecer. Mi lema fue dejar todo fluir. Y estaba preparada para lo que la vida me trajera. Si venía un tiempo de estar sola lo aceptaba, lo mismo que si llegaba el conocer a alguien. Sabía que todo llega en el momento en que debe hacerlo, así que simplemente me propuse dejarme sorprender por la vida. Y la verdad es que fue una gran sorpresa que en tan poco tiempo apareciera una persona como él, que movilizara así mi mundo. Sentía que el universo me iba a acercar a alguien así, pero no sabía que tan pronto.

Volviendo entonces al verano, yo tenía desde diciembre un pasaje de avión para lo que iban a ser mis vacaciones con mi ex. Llamé a la aerolínea, cancelé el vuelo, y me dediqué a hacer nuevos planes. Así fue como me contacté con una agencia que organiza viajes en grupo, con la que yo me había ido al sur varios años antes. Recordaba que lo había pasado genial, y que era una linda forma de conocer gente. Y a mí eso me venía bárbaro porque dada la proximidad de la fecha (yo ya tenía pedidos los días en el trabajo, etc) no tenía que preocuparme de temas como hospedaje y traslados (ya era un paquete armado), e iba en compañía de otra gente con ganas de pasarla bien. Negocio redondo.

 Ya les había contado que el viaje hacia el sur lo hicimos en un micro, el cual era exclusivo para la agencia. Y que ya en la ruta empezamos a conocernos entre todos, por medio de juegos, de charlas, de guitarreadas. Se iban armando grupos de gente que charlaba entre si, conociéndose. Y dio la casualidad de que él conocía a una chica que estaba sentada bastante cerca de donde yo estaba. Por eso fue a saludarla y se quedó dentro del grupo con el que estábamos charlando. Y así empezamos a charlar nosotros también. Desde un primer momento me cayó muy bien. Aun cuando no lo miraba como hombre, sino como una persona que estaba conociendo, me sentí muy cómoda. Durante la charla empezaron a surgir muchos temas en común. Comenzamos hablando de literatura (es tan amante de los libros como yo). Resultó que había leído uno de los últimos libros de Ken Follet, autor que me encanta (y del que la mayoría de la gente a la que se lo menciono no tiene ni idea). Coincidimos en unos cuantos autores y libros, en el estudio del idioma portugués (que más tarde me enteré lo había hecho en el mismo instituto que yo), y en muchas cosas más. En un momento lo tuve sentado en el asiento al lado mío (que estaba vacío), y del que no se movió más.

Así pasaron los primeros días del viaje. Lo tenía con frecuencia al lado, nos poníamos a conversar un montón. Por supuesto que me daba con el resto del grupo, pero siempre terminábamos coincidiendo y estando cerca. O él me buscaba o yo lo hacía. En todo caso creo que ambos nos buscábamos un poco. Empecé a verlo con otros ojos, me empezó a gustar.

Una noche de finales de enero, luego de haber pasado un día espectacular en Lago Puelo, estábamos compartiendo con todos un fogón. Yo lo tenía sentado al lado mío, y cuando varios propusieron seguir la noche tomando algo junto al río (que estaba cerca del lugar donde nos alojábamos) él se acerca a mi oído y me pregunta en un susurro “¿te quedas un ratito conmigo?”. Lo miré y le dije que sí. Y esperamos que se fueran yendo todos. El les dijo que se iba a encargar de apagar el fuego. Algunos se dieron cuenta de que yo me quedaba también ahí (y con complicidad fueron apurándose con un “vamos, vamos, que molestamos”), otros fueron para el río y no se percataron de nada. La cuestión es que cuando estuvimos solos nos miramos y sin necesidad de decir nada nos dimos un hermoso beso. El primero de unos cuantos. Y nos quedamos ahí abrazados un rato junto al fuego. Y ese fue el comienzo de todo.

martes, 16 de julio de 2013

Mar del Plata (y algo mas..)

Ahora sí, tengo acá algunas fotos sacadas este fin de semana en la mini escapadita a la ciudad de Mar del Plata. Por lo tanto les cuento un poquito de este hermoso viaje.
Cabaña en medio del bosque Peralta Ramos

Hermoso el mar
Mar, pescador, escollera, y unas cuantas nubes
Salimos por la mañana del sábado, a eso de las siete de la mañana. Al haber coincidido con el inicio de las vacaciones de invierno en los colegios esperaba que la ruta estuviera más congestionada. Pero por suerte no había casi autos, así que fue un viaje rápido. Demoramos un poquito más de cuatro horas en hacer los 400 km de distancia que hay entre esta ciudad y Buenos Aires.
pajaritos en una planta (¿no estan divinos?)

El primer destino fue la cabaña que teníamos reservada, la cual quedaba dentro del bosque Peralta Ramos. Este es un bosque de 400 hectáreas con árboles de coníferas, sauces, eucaliptos, álamos y rosales. Dentro del bosque existe un barrio residencial. La cabaña estaba ubicada cerca de uno de los extremos del bosque. Un sitio chiquito pero muy agradable. Por el frio no daba para estar aprovechando mucho la parte exterior, pero el lugar contaba con un jardín con mesitas, una parrilla, etc. En fin, bien equipado y acogedor.

escultura tributo a Sui Generis
plaza con fuente
Ese primer día estaba todo bastante nublado. Con abrigo igual fuimos a recorrer un poco la costanera. Pasamos por varias playas, de esas que de nombre había escuchado mil veces pero recién ahora estaba conociendo: La Perla, La Bristol, la zona de Punta Mogotes, etc.

Recorrimos también la calle peatonal, que cuenta con unos cuantos negocios, y tomamos una rica merienda en el tradicional restaurante “Manolo”.

Postal del puerto
Conocí algunas plazas y edificios simpáticos de ver. Hicimos recorrida por un shopping, y hasta tuvimos la suerte de encontrar cerca de ahí una feria de colectividades. Esto fue muy interesante porque contaba con varios stands dedicados a la gastronomía típica de diferentes países. También algo de artesanías, y llegamos justo para escuchar a la orquesta municipal que tocó unas cuantas canciones tradicionales. Luego de recorrer los diferentes puestos me decidí a comprar en el de Grecia una porción de baklava. Este es un pastel elaborado con pasta de nueces trituradas y masa fila, y bañada en almíbar o jarabe de miel. Estaba absolutamente rico, aunque también debo decir que era algo muy dulce y  pesado.
lobos marinos

Para no dejar de ver algo que es bastante conocido de la zona, dimos una vuelta por el casino. Jugamos algunos pesos en las maquinitas, aunque como era de esperar enseguida los perdimos. Valió como experiencia, para mí la primera vez que jugaba algo en un casino (pensé que iba a tener suerte de principiante, pero no fue el caso).
lobos marinos descansando

Tuvimos la oportunidad de ver ese día a los lobos marinos, que descansaban en una zona cerca del puerto. Hacía un frío bastante importante, soplaba un viento helado en ese lugar, así que fue rápida la visita que le hicimos a estos animalitos, que por otro lado no hacían mucho más que estar ahí echados y bufar un poco.
Orquesta municipal en la feria de las colectividades

Algo rico en un puesto de la feria
Centro de la feria, mesitas adonde sentarse a comer algo rico
El día siguiente resultó más soleado, aunque el frío se hacía notar igual. Aprovechamos a dar otra vuelta por las playas. Esta vez bajamos a la arena, así que disfrutamos un poco más del mar. Por supuesto que nadie se estaba bañando ahí, salvo algún valiente perro que chapoteaba entre las olas heladas.

Hermoso el mar
Contemplando el mar. Bello momento.
Caminata por la playa
A la hora del almuerzo escogimos un restaurante cuyos ventanales daban al mar. La vista lindísima. Un mal tranquilo y bastante azul (diferente al día anterior en que por las nubes se veía muy gris), gaviotas que volaban por ahí. Pedimos unos mejillones empanados, que estaban riquísimos. En una zona tan cercana al mar no podíamos dejar de probar algo sacado de ahí.
pescadores



 
perrito disfrutando del agua
Me habían dicho que las medialunas de la confitería Boston eran algo digno de probar, así que la merienda la hicimos en ese lugar. También tenía vista a la playa, y pude comprobar que la reputación era cierta. Muy ricas, y el cafecito caliente sentaba de maravillas también.

Ya luego de haber dado varias vueltas por ahí no quedaba otra que emprender el camino de regreso a Buenos Aires. Nuevamente encontramos la ruta despejada y tranquila, así que el viaje fue realizado sin inconvenientes.

Hace mucho que no visitaba el mar. Creo que habían pasado más de diez años desde la última vez. Por otro lado esta ciudad costera tan conocida y mencionada por todos era un sitio en el que no había estado, así que fue lindo haberla visitado.

Vista desde el restaurante donde almorzamos

mejillones empanados
monumento a Olmedo
También estuvo buena la forma en que surgió la idea de la escapada, muy de un día para otro, sin mayores planes.

Lo otro que hizo de este un viaje excelente fue la compañía. ¿Quieren saber con quién me fui? Pues con una personita del sexo masculino que conocí hace unos meses, con quien estamos de a poquito formando algo lindo. No les había mencionado a esta persona, tal vez a modo de cábala, tal vez porque quería ir viendo en que se convertía la relación. En fin, les puedo decir que luego de los sucesos de fin de año (separación de por medio y etc) la vida me hizo llegar a alguien que se está convirtiendo en una persona especial, que se roba muchos de mis pensamientos, que ya tiene un lugarcito en mi corazón. Fue de alguna manera una sorpresa. O no. Porque en realidad la forma en que se han dado los acontecimientos me hace pensar que tenían que darse de esa manera, que el universo sabio sabía lo que hacía, que no fueron solo casualidades. Creo que me estaba dando una oportunidad de crecer, de aprender cosas, de replantearme rumbos.
 

Este año lo empecé dejándome sorprender por la vida, dejando fluir las cosas. Aceptando lo que se daba, y con un profundo sentimiento de que algo bueno estaba por venir. Siempre lo sentí así, aunque solo tenía un libro en blanco ante mí. Y no me equivoqué. Por lo menos por ahora, todo lo que estoy viviendo es hermoso. De a poquito, dejando que todo avance de forma natural, porque creo que así es como se dan mejor las cosas. Disfrutando lo que se da, tratando de no presionarme en nada, dejando que todo fluya, animándome a abrir mi corazón nuevamente. En fin, sonriéndole a la vida, que es lo importante.

Después de estos meses quería compartir esto con ustedes. Este motivo de alegría, tal vez de nuevos sueños. El inicio de un camino, que no sé adónde me llevará, ni que tan largo o no será, pero que hoy me animo a recorrer, disfrutando lo que en él aparece.

Muchos de ustedes hace rato me leen. Ya saben que mi forma de encarar la vida es con optimismo y agradecimiento profundo a todo lo que el universo me da. Ya saben que me gusta encontrarle motivo de felicidad a las cosas que me pasan, aún las más cotidianas.

Hoy también quiero expresar esta gratitud a la vida. Me siento feliz ante la nueva oportunidad. Mi mensaje hacia el universo es un gran GRACIAS, de saber que nos hace llegar cosas buenas, y quiero cerrar el post con: “lo mejor está por venir”.

 

lunes, 15 de julio de 2013

Mi gatito: mas travesuras y un finde con sus abuelos

Ya estoy de regreso de la bonita ciudad de Mar del Plata, luego de haber pasado un hermoso fin de semana. En breve un post al respecto, una vez que haya bajado a la compu las fotos de estos días. Total desconexión, reencontrándome con el mar luego de muchos años de no verlo (no recuerdo bien cuantos, pero alrededor de diez años en que no iba a la costa). Hermosos paseos, y linda compañía. Pero no me adelanto más, ya les contaré con mayores detalles.

Mientras tanto les dejo unas fotos del viernes. Cuando llegué del trabajo me encontré con que mi gatito había estado jugando con el papel higiénico. Es travieso como él solo. Lo trituró todo, y se ve que el juego fue tan divertido que hasta la toalla estaba en el piso. No pude evitar sacar una foto al despelote que había quedado ahí, y ponerme a reír de la situación. ¿verdad que es gracioso?



Este fin de semana seguramente fue diferente para Ciro, acostumbrado a pasar tantas horas solo en la casa. Como yo no iba a estar por dos días, mis padres decidieron llevárselo a la casa de ellos para que estuviera acompañado. Ellos tienen dos gatos (ya grandes, una hembra y un macho, de unos doce años cada uno). Lo gracioso es que con mi minino tienen una especial debilidad (una amiga me decía que debe ser porque es un gato- nieto). La cuestión es que estaban re contentos con llevarse al michi. Me contaba mi mamá que al principio hubo algunos careos entre Ciro y los otros dos. Me decía que no se amedrentó en ningún momento, que les hacía frente muy valiente. Tengo entendido que no pasaron todas de amenazas varias, de lomos arqueados y mostrar un poco los dientes. Al principio los mantuvieron separados a los gatos de la casa del intruso recién llegado, pero finalmente se animaron a dejarlos juntos y al parecer llegaron a una convivencia pacífica. La primera experiencia fuera de casa de mi bebé gatuno.

¡Buena semana para todos!

viernes, 12 de julio de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 28


¡Llegó finalmente el viernes! Hay que decir que la semana pareció corta gracias al feriado del martes.

Les voy a mostrar hoy, como parte del desafío de las “52 semanas”, la foto Nro. 28. Es acorde al día patrio que tuvimos, por lo menos por la bandera de fondo. La saqué hace más o menos un mes en la feria de Mataderos, en un paseo que hice junto a una amiga. El puestito vendía instrumentos tradicionales. Yo no sé tocar nada de eso, pero mi amiga compró uno para su novio, que se da maña con la música.

¿Ustedes saben tocar algún instrumento? ¿Cuál?

¡Que tengan buen fin de semana! Yo ya tengo mi bolsito preparado, listo para ser cargado en el vehículo, y mañana tempranito partir para la costa. Iupy!

jueves, 11 de julio de 2013

Cinco cosas que me han hecho feliz esta semana (IX)

Hace rato que no hacia post de las “Cinco cosas que me han hecho feliz esta semana”. No porque no hayan pasado cosas lindas, esas siempre están. Y como está bueno ponerse a pensar en ellas, les cuento cuales han sido las mías, en el orden en que vienen a mi mente:

* Tener un feriado en la semana. Un descanso viene bien en cualquier momento, pero sobre todo a esta altura del año. No sé si es por los días fríos y más oscuros del invierno, pero ando un poco cansada. A pesar de la lluvia lo aproveché.

 * Salida con amigas durante el fin de semana que pasó. Fuimos a recorrer la feria que se hizo en La Rural: “Caminos y sabores”. Un lindo paseo, con variedad de locales gastronómicos en donde comprar cosas ricas. Llevé para casa unas aceitunas rellenas con queso azul, otras rellenas con pasas de uva, un queso a la pimienta, y un mix de frutos secos. En fin, varias cositas para ir degustando. La feria también contaba con una parte dedicada a las artesanías (aunque no vi nada que me gustara demasiado), y enganchamos un espectáculo de folklore. ¿Fueron a visitarla? Sé que fue un éxito total en cuanto a cantidad de gente que asistió, y también en cuanto a lo que cada expositor vendió.

* La próxima escapada a la ciudad de Mar del Plata. Con reserva ya hecha en una cabañita que parece bastante linda. Será la primera vez que voy a recorrer “La feliz” (a decir verdad estuve una vez de paso, hace algunos años, pero no conocí casi nada). ¿Qué me recomiendan visitar? A pesar del frio que seguro me voy a encontrar por ahí, pienso que va a ser un bonito paseo, aunque sean solo los días del fin de semana.

* Cociné una tarta de pollo y choclo que me quedó buenísima. No soy de dedicarme mucho a la cocina (el otro día un compañero me preguntaba a tono de broma si pensaba hacer ahí una biblioteca o algo parecido, por lo poco que entro). De caradura que soy les doy la receta. Ingredientes: dos pechugas de pollo, dos cebollas, 100 gr jamon cocido, 1 lata de choclo (yo compré una cremosa), un poco de queso rallado, dos huevos, queso cremoso o port salut, 250 gr de queso crema, sal, pimienta, 2 tapas de tarta. La preparación es re sencilla: se corta el pollo en cuadraditos y se salta en una sarten. Lo mismo con las cebollas. Se agrega el choclo, el jamón cortadito, los huevos, el queso rallado, el queso crema y los condimentos. Se mezcla bien todo. Se pone el relleno dentro de las tapas (ahí le agregan los pedacitos de queso cremoso), y al horno. Luego a comer!

* Me encontré con una amiga a la que hace rato no veía. Por una cosa o por otra veníamos sin poder cruzarnos, y finalmente lo hicimos, cafecito y algo rico de por medio.

¿Qué cosas los han hecho felices esta semana?