miércoles, 19 de junio de 2013

Seudónimo

  He decidido que a partir de ahora voy a escribir bajo un seudónimo. Soy la misma, no he cambiado, pero me parece que es una buena decisión para algo que queda tan expuesto. Y es que no quiero dejar de expresarme como hasta ahora, quiero seguir siendo auténtica, abrirles mi mundo, pero a la vez cuidar un poquito más la privacidad. Tan simple como eso.

Desde ahora cuando vean mi perfil van a encontrarse con Estrellita Pequeña. ¿Porque elegí este seudónimo? Pues porque es lo que significa mi nombre. Mi mamá me dijo que además de que le recordaba a una amiga de su infancia, mi nombre había sido escogido teniendo en cuenta este significado, el cual le parecía poético. Me dijo que una debe brillar, y a la vez ser sencilla y modesta. Y creo que eso está bueno, ¿no?

Hoy elijo presentarme así, pero sigo siendo la misma de siempre.





martes, 18 de junio de 2013

Pedacitos del finde

El fin de semana que pasó fue bastante tranquilo, y en una Buenos Aires que ya refleja climas más invernales (considerando que estamos a días de darle la bienvenida oficial a esta estación es bastante lógico). Así que con bastante abrigo, pero haciendo cosas de todos modos.


El viernes implementé las caminatas de regreso a casa. Ya les conté que ahora es algo que me cuesta más porque las nuevas oficinas no quedan tan cerca. Pero ese día tenía tiempo y decidí mover mis pies. De alguna manera el cuerpo me lo pedía. Tardé una hora y media en hacer esas 60 cuadras, pero la realidad es que paré en cuanta tienda había en el camino. Aproveché a comprar el regalo para el día del padre (un sweater bastante clásico, no fui muy original que digamos, pero francamente no se me ocurría que otra cosa comprarle). También me probé algunas cosas para mí, pero terminé no comprándome nada. Cuando llegué a casa tomé algo calentito y me dediqué a descansar, ver una película y estar con mi gatito (al cual dejo bastante solo en la semana, me da algo de culpa eso, aunque quiero creer que es probable que se la pase durmiendo la mayoría de ese tiempo).

El domingo fuimos a agasajar a mi papá en su día. Nos juntamos en lo de mi hermano ya que como está recién operado le cuesta más moverse de aquí para allá. Yo estuve a cargo de preparar el almuerzo. Esto último no porque a mí me fascine cocinar (si fuera por mi creo que compraba algo hecho), sino porque mi mamá se empeña en lograr que lo haga para días así. Con la excusa de que es un buen regalo y etc me convence. Preparé entonces albóndigas con arroz, y una rica salsa con unas cuantas verduras. La verdad es que quedó muy bueno todo. Pasamos el resto de la tarde allí, disfrutando de un lindo momento en familia.

¿Cómo pasaron ustedes el fin de semana?

lunes, 17 de junio de 2013

Mas travesuras de Ciro

Para empezar la semana (que por suerte es cortita gracias a los feriados del próximo jueves y viernes, ¡alabados sean!) quería mostrarles las fotitos que le saqué el otro día a Ciro (en su amado almohadón verde), y contarles algunas travesuras o detalles suyas que me hacen reír. Este gato me sigue sorprendiendo con sus ocurrencias, cada día cuando llego a casa me pregunto con qué juego o cosa nueva me voy a encontrar.

Por ejemplo, el otro día me estaba duchando y escucho en eso algo que se cae sobre el lavatorio. Corro la mampara y me encuentro con que el minino (que estaba subido a la pileta del baño) se las había ingeniado para abrir el botiquín colgante, y había tirados una cajita con hisopos que ahí había. Me causó mucha gracia. Como en otras ocasiones, me pregunto si es que aprovechó que no estaba bien cerrada la puerta del botiquín o si la sabe abrir. En todo caso, tengo que empezar a prestar atención a cerrarla bien. No guardo ahí medicamentos ni nada que pudiera hacerle mal al gatito, pero para que no me tire las cosas.

Otra anécdota tiene que ver con el cable canal del living (una especie de protección plástica que en su interior contiene cables). Cuando llegué el viernes del trabajo me pareció que estaba un poco salido, por lo que lo ajusté bien. Al día siguiente me di cuenta del motivo, ya que lo encontré a Ciro jugando con sus manitos para aflojarlo de la pared. De más está decir que lo reté. Como es insistente volvió un par de veces más con el mismo juego. Lo volví a retar en todas las ocasiones, en las cuales salía corriendo porque evidentemente entendía que no debía hacerlo. Después lo dejó de lado, espero que desista finalmente de esto porque al fin y al cabo ahí dentro hay cables y podría ser peligroso para él si los expone y mastica.

Las últimas noches estoy descubriendo que tiene juegos más nocturnos. El otro día debían ser las cinco de la mañana cuando escucho un ruidito de algo que iba de un lado para otro por el piso (al día siguiente me di cuenta de que era un tornillo). Luego el viernes escuché unos golpecitos contra la puerta del cuarto. Era tarde también, y al abrirla lo encontré mirándome con una pelotita forrada de arpillera en la boca (me causó mucha ternura que estuviera así con su juguete) así que lo dejé entrar un rato (hasta que se puso muy molesto y lo saqué nuevamente de la habitación). Hoy de madrugada volví a sentir golpes contra la puerta y lo encontré jugando con el gato de crochet (que estaba en otro cuarto, así que lo venía trasladando desde allí). De nuevo me pareció muy gracioso verlo así.

El minino me sigue sorprendiendo y despertando sonrisas.




sábado, 15 de junio de 2013

250

Este post es para agradecer a todas las lindas personitas que se han hecho seguidoras del blog. Me di cuenta de que ya somos 250!! Un número que me parecía increíble tiempo atrás.

Es un placer tenerlos por estos lados, recibir sus comentarios, pasar a saludarlos. Con algunos nos conocemos hace rato, ya son parte de mi vida, se han hecho amigos podría decir. Otros son nuevitos, han llegado recientemente. A todos muchas gracias por pasar por “Mi pequeño gran mundo” y acompañarme en esta aventura bloguera.


Que tengan hermoso fin de semana.

viernes, 14 de junio de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 24

Para cumplir con la foto de las “52 semanas” de hoy, les dejo otra estatua (la semana pasada les había mostrado una ubicada en Plaza Francia, con un simpático nido de hornero construido sobre ella).

La presente pertenece a los jardines de “Villa Ocampo”, la casa en donde vivió Victoria Ocampo, la cual visité hace poquito (les conté aquí). Si no leyeron todavía ese post los invito a hacerlo, ya que es un bonito paseo en la Provincia de Buenos Aires, ahí nomás de la Capital. Cuenta con una interesante visita guiada donde se aprende de la vida de esta particular mujer, y es a su vez lindo para contemplar la casa y los jardines.

Yo por ahora sin muchos planes para el fin de semana (ya veremos que va surgiendo). Eso sí, el domingo que en Argentina se festeja el día del padre tengo pensado ir a visitar al mío. Aprovecho de paso a dejar acá mi saludito para todos los padres que me leen, que tengan un hermoso día.

¡Buen finde para todos!

miércoles, 12 de junio de 2013

Mirando el lado positivo del cambio de oficinas

 
Seguimos en proceso de adaptación en las nuevas oficinas, y me estoy esforzando en ver el lado positivo de las cosas. A simple vista algunos son cambios no muy buenos, pero quiero aplicar el principio del yin y yang (que habla de una dualidad en todo lo que existe en el universo, algo que firmemente creo, y sobre lo que se puede leer mas aca) y esto es lo que surge:

 
* Tengo más viaje hacia el trabajo. Podría aprovecharlo para leer mientras estoy en el colectivo.

* Dejé atrás un barrio que me gustaba y me quedaba cerca. Sin embargo, el nuevo barrio es lindo, está lleno de bares, restaurantes, tiendas. Y tan lejos no estoy. Además estoy más cerca de otros puntos de la ciudad a los que suelo ir cuando me encuentro con amistades.

* Al tener más distancia se me complican las caminatas de regreso a casa, que eran el único ejercicio que estaba haciendo. Por otro lado si me pusiera las pilas y me decidiera podría plantearme caminar igual, aunque sea más recorrido. Es un desafío si lo veo así.

* Me tengo que levantar media hora antes…… No le encuentro lo positivo, ¿me ayudan? La verdad es que me siento más cansada, y me cuesta más levantarme (el que sea oscuro por los días cortos del otoño no me ayuda)

* No tenemos las comodidades que había antes para almorzar: un amplio comedor con vista al rio, con vajilla completa a disposición  (¡hasta nos lavaban los platos!). Ahora disponemos de un sitio chico, sin mayores comodidades. De todos modos es un lugar. Y hay sitios cerca donde se puede comprar comida a buen precio (por lo que ni se justifica cocinar para traer de casa). También el que no sea tan agradable estar en el comedor hace que salgamos más a caminar, a recorrer la zona.

* Se están haciendo grupitos para almorzar, cuando antes comíamos todos juntos. Esta es una de las cosas que más me da tristeza, porque antes los almuerzos eran compartidos y muy divertidos. Ahora se ve un poco más quien es quien, los que empiezan a organizar para salir sin invitar, etc. Como hablábamos con algunos compañeros, esto no hace más que manifestar la verdadera naturaleza de las personas. Y tal vez en eso está lo positivo, descubrir quién es cada uno (tal vez antes no se notaba tanto, pero no quiere decir que estas diferencias no existieran).

* Hay más trabajo, ya que hay que adaptarse a normas del grupo nuevo, con cambios en algunos informes que presentábamos, etc. Y la verdad que esto termina siendo bastante positivo porque es un desafío y el tiempo pasa más rápido.

* Los monitores quedan muy expuestos por el tipo de layout existente. Esto me gusta bastante poco, pero estamos todos en la misma. Y son de esas cosas que al principio uno lo siente mucho pero luego termina acostumbrándose y relajándose. Es lo que espero que pase.

 

En fin, como verán estoy tratando de tomarme las cosas con buena filosofía. A veces me cuesta mas, a veces menos. En mis compañeros se notan también reacciones diferentes, los que están amargadísimos con el cambio, y los que se lo toman un poco más relajados. Como sé que es cuestión de actitud estoy tratando de estar entre los segundos, tomar las cosas como son y no ponerme mal por lo que no puedo cambiar. Ver el lado positivo de las cosas, ya que siempre hay uno.



martes, 11 de junio de 2013

De un cumple que terminó en fractura de clavícula

 A fines de mayo mi hermano cumplió 30 años. Estábamos todos preparados para ir a festejar con él en su casa, en una cena familiar. Como suele suceder, se cumplió otra vez el dicho de “el hombre propone y Dios dispone”, ya que terminamos ocupados en algo completamente diferente.
Resulta que quien estaba estrenando la tercer década estaba volviéndose del trabajo en bicicleta, y en el camino se ve que perdió el control de la misma y terminó en el suelo. Imagínense como habrá sido de fuerte el golpe que terminó con la clavícula fracturada. Por suerte un grupo de gente lo ayudó a levantarse y se encargaron de llamar a una ambulancia que lo llevara al hospital mas cercano. Y ahí es donde nos dirigimos entonces todos (con la torta incluida, ya que ya estaba cargada en el auto de mis padres). Lo derivaron luego a una clínica para hacerle estudios, y terminamos el día ahí, en donde pasó la noche internado. De festejo entonces poco, aunque por suerte el cumpleañero se lo tomó todo de bastante buen humor pese a estar en esa situación.
Lo que siguieron para él fueron unos días de estar con el brazo inmovilizado y algunas molestias, a la espera de una operación (porque según entendí tenía el hueso fracturado en tres partes y era necesario ponerle una placa con clavos para sujetarlo). Ayer finalmente fue operado, y salió todo bien. Fui a visitarlo a la casa (era ambulatorio así que a las horas estaba en su domicilio), y lo encontré por suerte también de buen humor. Le quedan algunas semanas de seguir con un soporte que le ayuda a inmovilizar el brazo, y luego vendrá la rehabilitación. Nada cómodo, pero es necesario todo eso.
¡Vaya manera de empezar sus 30!
¿Se quebraron un hueso alguna vez?