viernes, 6 de mayo de 2016

Bocas del Drago y Playa de las Estrellas

Muelle en Bocas del Drago.

Para llegar a la Playa de las Estrellas también hay que tomarse un transporte público terrestre en la plaza principal de Bocas del Toro, y dirigirse al otro extremo de la isla Colón.

El camino lleva un rato porque hay que cruzar toda la isla, y tiene unas cuantas curvas, subidas y bajadas. Por momentos los alrededores son bastante selváticos y se ven pocas casitas.

Caminando hacia Playa de las Estrellas
Al igual que nos pasó en Playa Bluff, arreglamos el horario de regreso con el conductor. Acá el día estaba increíblemente lindo, así que escogimos el de las cinco de la tarde.


Ame estos paisajes, la calma de estos muelles, la vegetación en los alrededores
Playita en el camino
Llegamos primero a Bocas del Drago. Allí nos querían convencer de tomarnos unas lanchitas para ir a la otra playa y evitarnos el camino hasta allí, que según los dueños de los botes era de media hora. Nosotros sabíamos que era la mitad de ese tiempo, y de todos modos no teníamos ningún apuro, así que declinamos la oferta y nos pusimos a caminar. Fue lo mejor que podíamos haber hecho, ya que el sendero era divino. Rodeábamos la playa, por momentos a cubiertos de unos lindos arbolitos. Imposible perderse, y de lo más agradable.

Algunos muelles y barquitos nos cruzábamos en el camino. Todo agua transparente y abundante vegetación en los costados.

Camino a la Playa de las Estrellas
La Playa de las Estrellas debe su nombre a que allí se divisan estrellas de mar. No es que haya una cantidad asombrosa, pero es cierto que pueden verse. Yo vi cuatro, las cuales estaban concentradas en uno de los extremos de la playa. Muchas indicaciones había sobre no sacarlas del agua para no lastimarlas ni matarlas.

Playa de las Estrellas
Playa de las Estrellas. Reposeras de alquiler
Aca también había poca gente a esa hora de la mañana cuando llegamos. En el transcurso del día fueron llegando igual varios turistas.
Sitio ideal para el descanso.

La zona está preparada con locales en donde uno puede comprar un jugo, un trago, comer algo, alquilar reposeras, ver artesanías.

Playa de las Estrellas
Nosotros decidimos alquilar dos reposeras para el día. Las teníamos a la sombrita así que era agradable para descansar y leer un poco. De hecho, me dediqué bastante a la lectura durante las vacaciones, ya que al tener destino playero daba para pasar varias horas con un buen libro. Tengo pendiente comentarles un poco sobre lo que anduve leyendo en abril.

Estrella de mar!!!! Divina!!!
Esta playa fue de mis preferidas por los hermosos colores, por lo brillante del día que nos tocó, por las estrellas de mar, y por el camino que llevaba hasta ella.
Perfecta estrella de mar, en el agua

Lo pasamos realmente fantástico. Les dejo algunas fotos. ¿Verdad que es preciosa? A mi me dan ganas de volver a ese paraíso de solo mirar las fotografías.
Metiendome al mar
Subiendo a las rocas.

Buen fin de semana para todos.

jueves, 5 de mayo de 2016

Playa Bluff

Playa Bluff. Con oleaje y nubes amenazantes.

El día que fuimos a visitar Playa Bluff estaba muy nublado y amenazaba lluvia. Como igual eso no nos iba a impedir salir a pasear, nos tomamos la combi que hacía de transporte público y que nos dejaba allí. Eramos nosotros dos y tres surfistas que hablaban en francés así que no tengo ni idea de que dijeron durante el trayecto, aunque parecía una charla de lo más animada.
La playa solitaria, solo nosotros por ahí.

Cuando ellos se bajaron lo hicieron en un lugar en donde no había absolutamente nada. Nosotros cruzamos miradas de ansiedad pensando que ahí era donde debíamos bajarnos, pero el conductor nos dijo que lo mejor era hacerlo un poquito más adelante frente a un restaurante. Menos mal, ya que allí solo había olas.

Nos instalamos con la mantita sobre la arena, a leer un rato.
La modalidad es que uno paga el viaje de ida y también el de vuelta, y arregla con el conductor en cual de los horarios disponibles uno quiere regresar. Escogimos el de las tres de la tarde, ya que nos pareció que mucho para hacer igual allí no había.

Pusimos nuestra mantita en la arena, y nos dedicamos a leer un rato. La verdad es que éramos los únicos en la playa. Nos entretuvimos caminando un poquito por ahí y viendo como unos cangrejos color arena se asomaban curiosos para mirarnos. Eran unos cuantos, iban y venían, y cuando uno se movía o hacía intento de acercarse se metían rapidísimo en su agujero. ¡Precavidos los bichitos!

En Playa Bluff
En un momento cayeron unas gotas, que no eran de una lluvia fuerte pero que hicieron que decidiéramos trasladarnos al restaurante cercano en donde había cobijo y un poco de música. Allí pedimos una gaseosa e hicimos algo de tiempo.

Tablas de surf. Por sus olas esta playa era ideal para surfistas
Temprano nos encontramos de regreso por el pueblo de Bocas del Toro, lo cual nos dio oportunidad de descansar por ahí.

Les dejo unas fotos de la playa con su cielo nublado.

¿Les gusta?

lunes, 2 de mayo de 2016

Cayo Zapatillas - Bocas del Toro

Cayo Zapatillas

Cayo Zapatillas. Divino todo!

Los primeros días de playa en Panamá fueron en el archipiélago de Bocas del Toro. Allí llegamos con un avión de línea a la isla Colón, que es donde se encuentra el centro urbano. La mayoría de los hoteles y restaurantes se ubican sobre una calle que da al mar, por lo que la vista es muy buena. Nuestro hotel era sencillo pero estaba bien. El desayunador estaba ubicado en un balcón terraza, lo cual lo hacía bastante agradable a pesar de que no era muy variado.

La primera excursión decidimos contratarla por el día completo, y fue un paseo que nos llevó al Cayo Zapatillas. Estas son dos islas deshabitadas rodeadas de un arrecife de coral, de arena blanca y de agua totalmente cristalina. Un verdadero paraíso. Las mismas están dentro de un Parque Nacional Marino, por lo que hay que pagar un derecho de entrada de u$s 5 por persona.

Pequeños peces
Para llegar allí lo hicimos con una embarcación. Hicimos una primera parada en la Bahía de los Delfines. Allí pudimos observar dos ejemplares que estaban nadando y que dieron unas vueltas alrededor nuestro. No es que viéramos gran cosa de ellos, pero por lo menos mostraron su presencia.
En el camino se veían construcciones así.

Vista desde la lancha
Vista desde la embarcación
De allí nos fuimos a Cayo Coral, en donde hay un muelle y un par de construcciones de madera. Todo está rodeado por agua y en el medio de la nada, y allí funciona un restaurante. La idea era encargar el almuerzo de así quererlo (nosotros habíamos llevado para unos sándwiches así que no lo hicimos). La parada para comer era sin embargo algunas horas después.

Fuimos entonces al destino principal del paseo: Cayo Zapatillas.

Es francamente hermoso, todo muy virgen. El mar con un oleaje suave, y el agua transparente. Teníamos dos horas para estar ahí, y aprovechamos a meternos al mar, a tomar algo de sol en la arena y recorrer la orilla. El día estaba estupendo, con un brillante sol y bastante calor.

En Cayo Zapatillas
Antes de hacer el almuerzo hicimos una pequeña parada para realizar snorkel.  A mí me dieron el equipo pero no me gustó mucho, me daba sensación de que me ahogaba, así que sin darle mucha chance al tema me quedé en el barco mientras algunos hacían la actividad.

Almorzamos en Cayo Coral. Sentados en un muelle y con los pies en el agua comimos los sándwiches que habíamos llevado.
En Cayo Coral, donde almorzamos

A la vuelta nos decían que íbamos a pasar por la isla de los osos perezosos. Debo decir que yo me imaginaba algo más emocionante de lo que fue. Paramos con el barco cerca de una isla de vegetación, y desde lo lejos logramos divisar a dos de estos animales. Estaban en la copa de los árboles, muy quietitos ambos, y costaba un poco verlos. O sea, fue un vistazo bastante rápido y superficial, y ya emprendimos el camino de regreso luego de eso.

La excursión me gustó, y visitamos lindos lugares. La playa era realmente hermosa y la disfrutamos.

Esa primera noche escogimos cenar una pizza en un restaurante en el que hicieron un show de fuego. Dos artistas hacían malabares con objetos encendidos, y fue entretenido.

¿Les gusta la playa? ¿Conocían?

viernes, 29 de abril de 2016

La ciudad de Panamá: impresiones generales y resumen de unos lindos días por allí


 
Antes de comenzar a contarles de la parte playera del viaje, acá un resumen de mis impresiones sobre la ciudad de Panamá, ya que en los post anteriores fui mostrándoles diferentes aspectos.

Es un sitio que me gustó mucho, y en el cual me hubiera gustado tener más tiempo para recorrer. A pesar de que hicimos de todo (realmente lo aprovechamos al máximo) fueron dos días y medio nomás allí.

Antes de ir para allá, los comentarios de conocidos sobre la ciudad eran diversos. Todos coincidían en que la zona de playas del país era un paraíso, pero sobre la parte urbana algunos expresaban que no les había parecido la gran cosa.

A mí en cambio me pareció un sitio muy agradable para conocer, con mucho potencial. Supongo que el hecho de haber contado con la guía de una lugareña que se ocupó de hacernos recorrer de la manera en que lo hicimos ayudó a que nos encantara.

La parte moderna tiene su lado impactante. Son altos rascacielos y una vista preciosa del mar a su costado. Las calles son algo desordenadas, curvas,  y no tienen veredas muy aptas para caminar. Está más preparada para el tránsito vehicular (aunque hay horarios pico en que este se complica bastante).

La parte antigua es de lo más pintoresca. Sus casitas antiguas, sus paseos al lado del océano, su feria de artesanías, lugares para tomar algo. Me pareció muy lindo realmente. Me hubiera gustado recorrerla con más tiempo.

El Canal de Panamá es de esos sitios que también valen la pena. Por la obra de ingeniería impactante que es, y por su historia.

Aunque no hice post al respecto porque tengo pocas fotos ahí sacadas, hemos visitado también un museo muy interesante llamado “de la Biodiversidad”. El edificio es moderno y colorido (su techo está conformado por paneles de diversos colores, distinguible fácilmente de todos lados). Allí hay exhibición de lo que es la flora y la fauna del país, con un recorrido virtual sobre la formación de Panamá. Al ser de lo último del continente en emerger, fue lo que posibilitó lo que se llama “el gran intercambio”, que es ni más ni menos que el cruce de las especies animales de América del Norte hacia el sur, y viceversa. O sea, de que la vida sea como hoy la conocemos. También se dice que esta unión ha influido en las mareas y las temperaturas de los océanos. En fin, un montón de cosas interesantes.

La parte de las ruinas de la ciudad vieja también tiene lo suyo. La cinta costera y la Calzada de Amador muy bonitas y cuidadas, ideales para caminar.

El Valle de Antón ciertamente me gustó, y fue un ambiente muy diferente pero sin haber hecho tantos kilómetros realmente. Sin embargo daba la sensación de estar en otro lugar bien distante gracias a la presencia de los cerros.

Tiene también la ciudad un atractivo para quienes gustan ir de compras. Nosotros no disponíamos de tiempo, pero hay varios shoppings grandes y con muchas marcas de renombre. Con precios tal vez un poco más accesibles que en Argentina, sobre todo en lo que es electrónica. Nosotros compramos una Tablet a la mitad de lo que aquí se la consigue, y un modelo que aquí ni ha llegado. Claro que eso habla más que nada de lo caro y los atrasos que tenemos en nuestro país para ciertos productos, aunque eso es otro tema.

El hotel en donde nos hospedamos era muy bonito y céntrico. Bastante más lujoso que lo que estamos acostumbrados, pero era la luna de miel así que lo merecíamos, ¿no? La realidad es que fue el que nos ofrecieron en el paquete, y realmente nos sentimos muy bien atendidos allí. Los desayunos bien completos y variados, había de todo para elegir.

El clima siempre soleado y caluroso. A mí me encanta el verano así que lo disfruté. Por momentos demasiado calor, pero francamente lo prefiero al contraste de lo que estamos viviendo ahora en Buenos Aires (¡4 º C en abril! ¡De locos! ¡Se vino el invierno anticipado!).

En resumen, la ciudad la super recomiendo para ser visitada.

Si se los perdieron, les invito a leer los post sobre los sitios que visitamos.