domingo, 9 de junio de 2013

Caja de sueños

Ya terminando el fin de semana (movidito y lindo!), y aprovechando a ponerme al día con los blogs que leo (ya que estos días tuve poco tiempo para eso..).

Post corto entonces el de hoy, pero dejándoles mi último dibujo. Lo hice en la clase del miércoles pasado, y es una mujer abriendo una caja de la que sale fuego.  De ella imagino que salen lindos sueños, buenos deseos, así que me pareció apropiado compartirlos con ustedes.

Está realizada en pastel tiza, y tiene un tamaño de 35 x 50 cm.

¿Les gusta? Que tengan una buena semana.


sábado, 8 de junio de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 23

Ayer tenía pensado publicar la foto de las “52 semanas”, y anduve ocupadísima con otras cosas. En la oficina ni un momentito para entrar a internet, y no paré mucho por casa tampoco. Ayer tocó salida con amigas, cenando algo rico en un lindo lugar.

En fin, volviendo a la foto, les dejo un nidito ubicado en una estatua. Fue sacada en Plaza Francia, y me pareció una tierna imagen.


Que tengan buen fin de semana!

jueves, 6 de junio de 2013

Pasteles, ricos pasteles


Durante la salida del sábado (la misma en la que comimos la milanesa de esta foto) probamos también unos ricos pasteles. Uno de los chicos del grupo nos indicó un lugar en donde según él vendían unas tortas ricas y vistosas. Con semejante descripción enseguida nos tentamos y fuimos allí en busca del postre.

El local, ubicado por la zona de Recoleta, era bien pequeño, así que compramos todo para llevar ya que no había ahí lugar donde ubicarnos. Elegimos tres gustos diferentes para compartir, y nos los llevamos envueltos para comer en las barrancas de Plaza Francia. Allí escuchamos a un cantante que deleitaba al público presente entonando temas clásicos del rock nacional, y merendamos sentados en el pasto.

 

Como una de las chicas estaba cumpliendo años le soplamos la velita en una de estas tortas.
 
Pasamos una linda y golosa tarde.



miércoles, 5 de junio de 2013

Villa Ocampo

El fin de semana me encontró con lindas salidas. Uno de los paseos que incluyó fue visitar “Villa Ocampo”. Me enteré de su existencia por una nota en una revista, y decidí ir a conocerla, ya que se encuentra bastante cerca de Capital Federal, en la zona de Beccar.

Este museo fue la casa de Victoria Ocampo desde que ella se instalara definitivamente en 1941 (antes la usaba solamente los fines de semana) hasta su muerte en 1979. La casa fue un refugio para algunos de los pensadores, escritores y artistas más renombrados del siglo XX, como Graham Greene, Albert Camus, Aldous Huxley, Le Corbusier, Pablo Neruda, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares entre muchos otros.

Hay visitas guiadas, en las que no sólo se pueden recorrer todas las habitaciones y hermosos jardines, sino que, a través de la decoración, las obras de arte y las publicaciones de la revista Sur, también se puede conocer la vida, la personalidad y los gustos de Victoria Ocampo, que fue una mujer muy moderna y de un carácter avasallante.
Tiene un restaurante – cafetería, con mesas dentro de la casa y también sobre una de las galerías (estas últimas con una preciosa vista al jardín, ideal para una tarde de sol).

En días especiales hay conciertos, exposiciones de danzas, etc.

La dirección es: Elortondo 1811, Beccar.
Horarios: Abre de miércoles a domingo y días feriados de 12.30 a 18 hs. Y hay visitas guiadas los miércoles, jueves y viernes a las 14.30hs. y 16.30hs. Los sábados, domingos y feriados: desde las 14hs, cada una hora aproximadamente.


¿La conocían?



lunes, 3 de junio de 2013

En proceso de adaptación



Hoy fue el primer día en las nuevas oficinas. Estábamos todos un poco perdidos, encontrándonos con nuestros lugares. Aunque los que ya las habían visitado habían estado diciendo que era un espacio más chico, la verdad es que tanto no se nota. Es otra distribución, eso sí. Ahora hemos quedado todos más expuestos (poco me gusta eso, el monitor está mucho más visible).

Tienen bastante luz, ya que las oficinas que dan a la calle (no es mi caso, yo estoy en una parte central) tienen ventanales grandes. Y de ahí nos llega bastante.
El comedor lo compartimos con las otras empresas del grupo. Es un espacio chiquito y bastante feo. Nada que ver con lo que estábamos acostumbrados. Hoy fuimos varios a almorzar a un restaurante de la zona. Muy rico pero también caro, no es algo para hacer todos los días. Así que estamos evaluando un poco que hacer durante los almuerzos. Se va a extrañar el espacio que teníamos, las comodidades, la linda vista.

El tiempo de viaje es un poco más que el que tenía. Pero podría ser peor, no estoy tan lejos de casa de todos modos. Llegar a la mañana me llevó unos 45 minutos, y otro tanto la vuelta. Por suerte tengo un colectivo que me lleva directamente, es relativamente cómodo. Lo que ya no podré hacer de forma cotidiana es la caminata que hacía todos los días al volver del trabajo. Eran unas 35 cuadras, que las hacía sin problemas. Pero ahora estamos hablando del doble, ya es un poco mucho. Solo para días de inspiración. Una lástima porque era el único ejercicio que estaba haciendo.

Conociendo también hoy a algunos nuevos compañeros, pertenecientes a la empresa con la que nos han fusionado. Son poquitos, y hasta el momento me han caído bien.




En fin, en proceso de adaptación. Ha sido un día raro, pero encarándolo de la mejor manera posible. Aceptando los cambios, tratando de que no pesen, que sean llevaderos. Ya veremos, les iré contando..

domingo, 2 de junio de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 22

La foto Nro. 22 del desafío de las “52 semanas” sale hoy domingo (si, ya sé que la idea original era que fuera los viernes, pero preferí terminar la serie de los “sitios adonde viví”).

Lo que escogí mostrarles es de una riquísima milanesa que pedimos el sábado al mediodía, en una salida que hicimos con parte de la gente que conocí en las vacaciones. Nos juntamos para festejar el cumple de una de las chicas del grupo, y nos reunimos en un restaurante que se caracteriza por tener porciones bien grandes. Esta era para compartir como se imaginaran.


Todo muy rico, todo muy lindo. ¿Les dio hambre?

sábado, 1 de junio de 2013

Libros para dejar

A mí me encanta leer. Soy una lectora compulsiva, voy de un libro a otro. Cada uno una aventura, un viaje para la imaginación. Me gustan sobre todo las novelas, pero puedo leer de todo. Y si hay algo que me pasa es que me cuesta mucho decidir dejar un libro por la mitad. Aunque no me atrape, hay algo que me llama a seguir dándole una oportunidad, a no abandonarlo.

Sin embargo, hubo ocasiones en que seguir con la lectura se me hacía complicado. Hoja tras hoja me encontraba preguntándome ¿Por qué no lo dejo? Y entonces así como lo había agarrado lo dejaba tirado en un estante, para nunca más tomarlo.

Esto último me ha pasado con pocos libros. Con esos insoportables, soporíferos. Recuerdo uno en especial, “El lobo estepario” de Hermann Hesse, que pese a ser una obra que muchos consideran genial, yo la encontré insufrible. Me lo había recomendado mi hermano, ya que para él era buenísimo. Y yo no pude con este, realmente me superó. Me pasó lo mismo con algunos libros de Borges. Para muchos un genio, para mi inentendible, insufrible.

Ahora estoy con esta disyuntiva. Desde hace algunos días que estoy con un libro en la mano que me parece una porquería. Es una novela detectivesca medio futurista, basada en códigos y encriptaciones y un secreto atrás de ellos que cambiaría para siempre a la especie humana. Pero página tras página, no tiene sentido, me aburre. Pero me cuesta decidir el abandonarlo. Ya leí un tercio de sus 353 carillas, y pareciera que le sigo dando una oportunidad. ¿Me lo bancaré hasta el final? ¿Quedará inconcluso en un rincón de la biblioteca? Preguntas que me hago hoy.

¿Les pasó? ¿Son de abandonar los libros que empiezan? ¿Les dan oportunidades aunque no los atrapen de un principio?