Hace unos días estábamos brindando para darle la bienvenida al 2014, y
ya nos encontramos terminando la primer semana del nuevo año. Sin duda que el
tiempo vuela. Un breve resumencito de estos días:
01/01/2014: lo empezamos levantándonos tarde, como corresponde luego de
una noche en la que nos habíamos quedado despiertos hasta tarde entre chin
chines, pan dulce y garrapiñadas. Un calor de locos por Buenos Aires, pero por
suerte pudimos aprovechar una pileta amiga y refrescarnos un rato. Acompañado
con asado y más pan dulce (la balanza no está siendo buena este 2014, pero yo
le doy motivos).
02/01/2014: Volver al trabajo, y luego de una hora encontrarnos con un
corte de luz en la empresa. Tienen generador, pero no estaba funcionando. Como
los superiores son tan copados (¡notese ironía!) no nos dejaron ir. Nos pasamos
tres horas a oscuras, charlando entre los compañeros. Finalmente arreglaron el
generador, pero el servidor no levantaba. O sea, seguíamos sin poder usar las
computadoras. Y como somos tan esclavos de las máquinas eso significó seguir
sin poder hacer nada. ¿Creen que nos dejaron ir? Pues no. Los servicios
volvieron cerca de las cinco de la tarde, a una hora del horario de salida. O
sea, estuvimos siete horas sin hacer nada. Con el transcurso del tiempo el
ánimo y humor de todos estaba más caldeado (porque eso de estar improductivo
sin hacer nada agota mucho, si nos hubieran mandado a nuestras casas hubiéramos
estado de lo mas contentos).
03/01/2014: ¡Que rápido llegamos al viernes! Nada mejor que una semana
corta. Como mi sector no había tenido almuerzo de fin de año (todos los otros
si) el gerente nos llevó a un restaurante (pagado con la tarjeta de la empresa,
claro) y comimos mucho (¡Ay! ¡la balanza!) y brindamos. Por supuesto llevó más
de la hora reglamentaria de almuerzo, así que la tarde laboral se hizo más
corta. ¡yupi!
En este día mis padres cumplieron 39 años de casados. ¡Toda una vida
juntos!
Vimos con mi chico los dos últimos episodios de la primer temporada de
“Juego de tronos”. Que buena serie. Estoy leyendo el tercer libro, y me
encanta.
04/01/2014: lo comencé yendo de compras con mi mamá. Hace rato que me
venía diciendo que quería regalarme un vestidito. Al final me compró dos
vestidos (sencillos y frescos, ideales para esta época), una pollera y dos
remeras. Fuimos a almorzar juntas, lo cual estuvo lindo también ya que no es
algo que hagamos tan seguido.
Durante la tarde estuve bastante tirada por el calor. Buenos Aires es un
horno y me tuvo sin muchas energías. A la noche igual nos hicimos un rato para
salir con una pareja amiga. Cena y ver una banda en un bar, ambos lindos
programas.
05/01/2014: Otro día de sentirme sin muchas energías, la presión
atmosférica debía estar por el piso. A la tarde igual me junté a merendar con
una amiga a la que hace meses no veía,
así que nos pusimos al corriente. Y así se terminó el domingo.
06/01/2014: Un nuevo lunes, esta vez la semana laboral es completa, así
que tratando de empezarla con la mejor onda posible. Con muchas cosas para
hacer, así que el día pasó rápido. Un poco de caminata por el barrio para
terminar la jornada.
07/01/2014: También con bastante trabajo, pero poniéndome al día con
algunos blogs. Lluvioso y nublado por estos pagos, esperemos que refresque un
poco. Falta menos de una hora para el horario de salida, así que eso me pone
contenta. Muchos planes para lo que resta de este martes no tengo, seguramente
vaguear un poco en casa.
¿Cómo los encontró la primer semana del año?