viernes, 6 de diciembre de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 49 "siendo observado"


Este viernes para la foto de las “52 semanas” les traigo una que me hace reir mucho. La saqué el martes, día en que dejamos que Ciro saliera un poco y deambulara por los techos. Nosotros estábamos compartiendo un asado con amigos en el patio, así que lo veíamos como iba por ahí. No se alejaba demasiado, lo cual nos dejó tranquilos. Decidimos que saliera un poquito, nos daba pena que él nos mirara anhelante desde adentro mientras nosotros disfrutábamos del aire libre.

Ni bien subió a los techos notamos que no era el único. Como podrán ver en las fotos, alguien lo observaba desde arriba. Por suerte no hubo encontronazos entre los mininos, solamente algún gritito de amenaza, pero en eso quedó todo.

Luego de pasear un buen rato volvió, y el pequeño durmió en casa luego de su aventura.

¡Buen viernes para todos!


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Lo conseguí!!!!


Hoy nos levantamos tempranito (lo cual fue un logro ya que la noche anterior luego de un asado entre amigos nos habíamos acostado tardísimo), y con esas pocas horas de sueño nos fuimos con mi novio al centro de la “Dirección de Licencias de conducir” de la ciudad. Un viajecito ya que es en la otra punta de la ciudad, pero antes de las ocho de la mañana estábamos allí. Localicé al auto de la agencia de manejo con la que hice el curso, y me anoté para rendir. Tenía unas seis personas adelante, y la espera llevó casi una hora. Mi chico es un amor y me dio alientos todo ese tiempo, lo cual para mi es invaluable. Finalmente llegó mi turno. Yo era un manojo de nervios. Nunca había estado tan nerviosa sobre el auto como en esta ocasión. A mi lado el examinador me indicó que doblara y me dirigiera hacia la parte de estacionamiento. Allí había unas cuantas vallas, y me dijo que me fuera acercando a ellas para estacionar. El hombre se debe haber apiadado de mí, me decía que me arrimara más porque estaba lejos (el tema de tomar las proporciones siempre me costó), que se notaba que estaba muy nerviosa y que me tranquilizara. Comencé a hacer la maniobra y me indicó cuando debía girar el volante para el otro lado (es decir, yo ya había comenzado a hacerlo pero me dijo que diera un poquito más para la derecha ya que sino no iba a entrar, y luego me dijo “ahora para la izquierda”). O sea, estacionó por mí prácticamente, lo cual le agradezco. Más adelante en un pasaje de cambios lo hice mal porque no entró, pero él me lo corrigió y ahí seguimos. Hice la rotonda marcha atrás sin mayores problemas y también esquivé los conitos. Deben haber sido unos diez minutos, pero bastante estresantes. De todos modos me dio por aprobado el examen, así que me fui contenta al mostrador donde me dieron los cartelitos con la “P” de principiante, que debo exhibir en los primeros seis meses.

De ahí vuelta a cruzar la ciudad para dirigirme al “Centro de Gestión y Participación” donde había hecho el trámite del apto físico y el teórico. Ahí sí, tras una brevísima espera me entregaron el carnet que me habilita a conducir. Todavía me cuesta creerlo. Es un gran logro, que finalmente pude cumplir en este año. Un tiempo atrás esto me hubiera parecido casi imposible.

Así estoy de felicidad. Tengo el registro de conductor!
Ahora será cuestión de practicar de a poco en la calle, de ir saliendo por el barrio, de ir adquiriendo experiencia. Seguramente me va a costar al principio, pero ya es hora de ir haciéndolo. Por suerte tengo un gran compañero al lado que me va a ir acompañando en estos pasos.

 

martes, 3 de diciembre de 2013

Cinco cosas que me han hecho feliz esta semana (XII)


Para este martes y tras unos días sin postear, vengo hoy con la versión número 12 de las “Cinco cosas que me han hecho feliz esta semana”.

Me encanta este ejercicio, ya que de alguna manera obliga a prestar atención a situaciones que pueden ser pequeñas o no, pero que han traído alegrías a nuestra vida. Y siempre hay de estos instantes para rescatar.



* El viernes a la noche mi chico volvió de un viajecito de cinco días por Brasil. Se había ido por cuestiones laborales y fue poquito tiempo, pero lo había extrañado. Trajo unos cuantos libritos en portugués, lo cual me encanta porque yo lo estudié un par de años y acá es muy difícil conseguir literatura en ese idioma (y lo poco que se encuentra es carísimo). Claro que puedo leer por internet (cosa que pocas veces hago), pero tener para hacerlo en papel es un placer.

* Aproveché esos días para hacer algunos cambios en el cuartito de música que estamos armando. A modo de sorpresa para él conseguí el vinilo con el pentagrama musical que les dije que andaba buscando. Lo puse en una de las paredes y quedó genial. Ya les mostraré alguna foto del mismo. A su vez, pinté sobre un cuadrito que había comprado por error (quería un marco para uno de mis dibujos y resultó ser un cuadro con una lámina horrible y que no podía desarmarse como era mi idea) con pintura de pizarra. De esta manera quedó algo lindo para dejar mensajes, y transformé mi mala compra en algo mejor.

* Me encontré a tomar un café con una amiga a la que hace algunos meses no veía, y me dio la bonita noticia de que está esperando un bebé. Me dio alegría porque con su esposo hace rato que lo andaban buscando, así que comienza una nueva etapa para ellos, con muchas cosas para aprender y descubrir.

* Mi novio me invitó a pasar las fiestas con familiares en Córdoba. Vamos a ir para nochebuena y navidad ahí, y pedí en mi trabajo el lunes anterior como para formar una mini escapadita de cinco días. Me costó irle a plantear el tema a mi jefa ya que mucho no me gusta pedir favores, pero me otorgó la posibilidad de tomarme ese día. Ahora solo queda ultimar detalles, y prepararme para ese viajecito.

* Estuve el fin de semana practicando un poco más de manejo, y me decidí a rendir mañana el examen práctico. Se imaginaran que estoy algo nerviosa por si lo haré bien, pero espero que así sea. Ayúdenme tirando buenas ondas para que lo apruebe, y con eso finalmente tener la licencia de conducir. Sería genial terminar el año con este objetivo logrado.

¿Cómo anduvieron ustedes? ¿Qué cositas los han hecho felices en estos días?

viernes, 29 de noviembre de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 48

Para la foto de hoy, se me ocurrió mostrarles lo que fue la merienda que tomé hace un ratito con una amiga. Muy simple pero grato, pasamos un momento charlando un poco. Ella anda con temas de amor, en una relación que recién comienza y que todavía no sabe bien adonde va, y con las inseguridades y ansiedades propias de esa etapa. Le estuve haciendo un poco el aguante, diciéndole que deje fluir las cosas, que se relaje, que todo va a salir bien. Y ¿que mejor que hacer eso con un budincito, un jugo de naranja y un rico té?

Que tengan bonito fin de semana.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Dibujos

Hace rato que no les muestro mis dibujos. Últimamente no estoy haciendo nada en casa, así que los que les dejo hoy son las últimas realizaciones hechas en clase. Ambos son usando la técnica de pastel tiza sobre hoja blanca.

Uno de ellos lo podría llamar “Geishas”, y retrata a tres mujeres de espaldas conversando bajo un árbol. ¿Se imaginan de que pueden estar hablando?

 El otro es de una niña deleitándose con unas flores. Este último lo terminé ayer.

¿Les gustan?


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Proyecto de cuarto de música y un gatito vago (II)


En casa hay un altillo, del cual nunca les mostré nada porque siempre estuvo vacío, así que básicamente no había nada que mostrar. Era de esos espacios que existen pero que una ni los tiene en cuenta (subía poco y nada a este espacio, para darle una barrida con la escoba mayormente). Y así estuvo hasta hace poco.

Con la mudanza de mi chico vinieron sus muebles. Varios los distribuimos por otras partes de la casa, pero alguno fue a parar ahí arriba. Este es el caso de su sillón (francamente en el living no entraba), de la que era su cama (provisoriamente, ya que se va a ir a la casa de sus padres cuando podamos, así que está desarmada y con el colchón parado), una mesa de luz, un par de electrodomésticos como un ventilador de pie y un caloventor.

Y además de todo eso, de a poquito se está convirtiendo en un sitio para ensayar su música. Puso ahí las tres guitarras que tiene (una eléctrica y dos criollas), un atril para sostener las partituras, y un amplificador. Y se le está haciendo la costumbre de subir un rato cada día a tocar algo. Está contento porque hace rato no lo hacía, y haber vuelto a practicar le gusta. Lo veo contento con eso, y por supuesto me hace feliz a mí también. A veces cuando él toca yo subo y me siento en el sillón con un libro, así que le hago compañía. Casi siempre el gatito está a su lado escuchándolo (ya les contaba que al parecer le gusta la música). Muchas veces se sube a lo alto del colchón, y desde ahí como si fuera un palco lo observa.

La idea es ir poniendo lindo este lugar. Una vez que se vaya la cama vamos a ordenar un poquito, y a decorarlo. Quiero que sea un espacio con onda, agradable para estar. Hace unos días encargué un vinilo con forma de partitura musical. Creo que va a quedar bueno en una de las paredes, ya estoy ansiosa por que me lo entreguen.

¿Qué otras ideas se les ocurren para decorar un lugar con este fin?

Les dejo de yapa otras fotitos de Ciro, descansando como el gato vago que es. Como verán estaba apoyado sobre sus dos almohadoncitos, parecía casi que desmayado. Me pregunto por qué estaría tan cansado. ¿Será de dormir todo el día? Envidiable, ¿no?


martes, 26 de noviembre de 2013

Un poco de música y un gatito vago





El sábado a la tarde entraba la luz por la ventana del cuarto, mientras mi chico tocaba la guitarra. El gatito curioso lo escuchaba, y por momentos hasta quería intervenir. Se acercaba hasta donde él estaba, y con su patita quería tocar el instrumento desde donde salían las notas musicales. Un ratito lo dejamos, y con sus uñitas rasgó las cuerdas. También intentó hacerlo con sus dientes. Fue muy gracioso, nos reímos mucho, pero lo corrimos enseguida para preservar la integridad física de la guitarra.

No le quedó otra que seguir despatarrándose sobre la cama, descansando. Lindísimo de ver, le saqué unas cuantas fotos a mi modelo de largos bigotes.

El resto del fin de semana largo estuvo bien. Con un recital a la noche que terminó en un bar cercano y compartiendo cervezas con amigos, con visitas familiares el domingo y el lunes, con dormir bastante y quedarse remoloneando de más mientras afuera llovía, con cena de sushi, y un poco de lectura.

¿Cómo lo pasaron ustedes?