sábado, 16 de febrero de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 7

Si bien ayer era día de publicar la foto Nro. 7 del desafío de las “52 semanas”, no quería dejar de publicar post siguiendo el relato de las vacaciones, así que hoy les muestro la foto escogida para esta semana (¡y enseguida continúo con mi crónica de viaje! ¡No se la pierdan!).

Les cuento de todos modos que esto es un anticipo de otra parte del viaje que ya tendré la oportunidad de relatarles, porque la fotografía ha sido sacada hace tan solo algunos días en la montaña. Tuve la oportunidad de volver al Refugio Manfredo Serge (conocido también como Laguna Negra). Les cuento que este es el primer refugio que conocí y donde pernocté, hace 9 años atrás. No solo que es un lugar precioso, sino que tenía ese encanto de volver a esa primera experiencia, la cual había compartido con la misma amiga con la que estuve en la segunda mitad de mi viaje por el sur. Me trajo muchos recuerdos estar ahí.
Amanecer en Laguna Negra

Esta foto fue tomada bien tempranito, cuando el sol estaba apenas saliendo. Nos levantamos ese día a las 6:30 am, y desayunamos unos mates con galletitas sobre unas piedras, viendo como el astro amarillo iba apareciendo en el cielo, como de a poquito iba despertándose él también para llenarnos de calor allí en ese hermoso paisaje.

Era lindo ver cómo iba reflejando su luz en la laguna, al principio con unos tonos anaranjados muy especiales. De más está decir que es otro de esos momentos mágicos vividos en estas vacaciones.

¡Que disfruten de un lindo fin de semana!

viernes, 15 de febrero de 2013

Cerro Lopez


El segundo y el tercer día del viaje nos lo pasamos en el Cerro Lopez. Les doy primero algunos datos de interés para quien no conozca:

Es una montaña a cuyos pies se encuentra el pueblo de Colonia Suiza hacia el este, y los lagos Moreno y Nahuel Huapi hacia el norte y noroeste respectivamente. Ubicado a 25 km de Bariloche, y con una altura de 2.075 mts sobre el nivel del mar. Cerca de la cima, a los 1.620 mts se encuentra el Refugio Lopez, al que se llega a través de un camino que faldea el cerro (accesible para autos) o por un sendero (“picada”).

Ahora sí, paso a contarles de esta bonita experiencia. Iniciamos el ascenso pasado el mediodía (previamente habíamos estado chapoteando junto al lago Moreno), con destino al refugio, en donde pasamos la noche. Tomamos para llegar el camino de la picada, el cual es más empinado pero más corto que el de autos. En medio de la subida uno se encuentra con un parador en donde se puede tomar o comer algo. Es un lindo lugar, con una vista magnifica. Entre todos compartimos unos jugos de frambuesa (mi favorito) y de sauco, las cuales son típicas de la zona. Riquísimos y que llenaban de energía para seguir con el trekking.

A lo largo del camino hay poca agua, por lo que se hizo esencial subir con botellitas cargadas de este refrescante líquido. Hay trechos con sombra, pero también otros tantos con sol, en los que un sombrero se vuelve un buen aliado. Al ser un grupo grande íbamos a ritmos diferentes. Mi paso es bastante rápido, así que fui de las primeras en llegar. Para cuando llegamos ya estaba empezando a caer el sol, así que fue muy grato tomar un chocolate caliente ahí. La tacita de ese elixir mientras miraba las montañas y lagos desde lo alto fue un verdadero placer.

El refugio cuenta con un comedor en donde hay unas cuantas mesas de madera. Con el grupo nos pusimos a jugar a las cartas, juegos como el “chancho” y el “jodete” fueron divertidísimos por la cantidad que éramos. Un verdadero despelote, con las cartas volando, las trampas alevosas, y risas a montones.

Un grupo de encargó de preparar la cena para todos: polenta con tuco. Ya les dije que en la montaña todo sabe genial, ¿no? pues así es, una simple polenta era un manjar.

Una experiencia fantástica que viví aquí es ver la salida de la luna llena en el cielo. Alguno dirá: ¿Qué tiene de especial ver cómo sale la luna? Mi respuesta es que tiene todo de especial, fue un momento mágico. Fuera del refugio hay una especie de terraza en la que estábamos todos charlando y preparándonos para ver este suceso. De a poquito comenzó a salir, y estábamos todos a las risas y murmullos cuando de repente se hizo el silencio. Nos quedamos al unísono callados observando este acto tan cotidiano pero tan único. Cada uno en sus pensamientos, viviendo el momento. No les miento si les digo que estuvo lleno de magia, que ver como la luna asomaba hasta estar en lo alto fue algo supremo. Un instante de encuentro conmigo misma, con el universo.

Más tarde vivimos con parte del grupo otro momento muy especial. Ya era bien de noche, y nos alejamos con linternas un poquito del refugio. No demasiado, a unas rocas allí cercanas. Las apagamos y dejamos que las estrellas y la luna nos iluminaran. Hicimos silencio y desde un reproductor que uno de los chicos había llevado sonó la canción “Bicho de ciudad” del grupo “Los piojos”. Todos de nuevo en silencio, simplemente disfrutando de ese momento (tan lleno de magia como lo fue la salida de la luna).

Finalmente ya nos fuimos a dormir. El dormitorio es una habitación común con camas cuchetas. Me fue casi imposible conciliar el sueño, porque había una serenata de ronquidos. ¡Realmente sonoros y fuertes!

A la mañana bien temprano parte del grupo nos levantamos para subir un poco más y llegar a “la hoya” del Lopez. Eran las seis y media de la mañana, yo casi sin dormir, pero igual llena de energía (¡estos paisajes y estas experiencias traen esas pilas!). Subimos entonces por un camino en donde predominaba la piedra, y finalmente llegamos al lugar. Debo decirles que yo estuve ahí hace varios años y estaba llenísimo de nieve. Este año sin embargo poco había quedado, solo algunos manchones aislados. No impidió igual el que nos pusiéramos a jugar como niños ahí. Guerra de nieve, patinaje, fotos haciendo piruetas. Todo muy lindo, disfrutamos un montón.

Para cuando bajamos de ahí ya el resto del grupo estaba preparado para el descenso, así que recogimos las cosas y nos pusimos en marcha (o mejor dicho, continuamos la marcha). Tomamos esta vez el camino de autos, que es menos empinado asi que fue una caminata más tranquila. Durante todo el recorrido uno puede ver los maravillosos lagos, es una vista hermosa.

Llegamos al hospedaje y luego de darnos una buena ducha para sacarnos las toneladas de tierra que llevábamos encima, agarramos los bolsos y nos subimos al micro que nos trasladaría a El Bolsón, próxima parada en este recorrido.

(continuará..)

jueves, 14 de febrero de 2013

Lago Moreno - Puerto Pañuelo - Cerro Campanario

Luego del viaje largo del día anterior, y con pocas horas dormidas, nos levantamos tempranito y con dos chicas del grupo nos fuimos a la playita del Lago Moreno. Esta se encontraba ahí nomás del hospedaje donde estábamos, descendiendo por una bajada que no debía tener mas de 100 mts.

Los colores del lago son hermosos. Apenas llegadas ahí empezamos a saltar y hacer monerías, a meter los pies en el agua fría. Pura alegría ante esa inmensidad, esa maravilla de la naturaleza. Poco a poco fueron llegando los demás, así que seguimos con mate y charlas distendidas por ahí.

Luego de almorzar algo empezó la salida propiamente dicha de ese día. Nos llevaron a Bahia Lopez, en donde paramos a sacarnos algunas fotos y también a meternos al lago. Continuamos camino y visitamos algunos lugares lindos de la zona. Estuvimos por ejemplo en varios miradores (las vistas son impagables), y en una zona con un muelle los más valientes se tiraron al agua desde ahí.

Llegamos también a Puerto Pañuelo, lo cual nos dejó muy cerca del hotel Llao Llao, de gran reputación a nivel mundial, y el cual desde la distancia apreciamos.

Tomamos un colectivo local, y en un viaje sumamente divertido (íbamos cantando cual adolescentes en viaje de egresados) llegamos a la base del Cerro Campanario, en el km 17 de la Av. Bustillo. En el lugar hay aerosillas para subir (que a esa hora ya no funcionaban porque era tarde), pero nosotros lo ascendimos caminando. Esto fue un buen entrenamiento para ir empezando a acostumbrarnos al trekking en la montaña.

La vista desde este cerro es sumamente hermosa. A 1.050 mts sobre el nivel del mar, se pueden ver los lagos Nahuel Huapi y Perito Moreno, laguna El Trébol, penisulas San Pedro y Llao Llao, Isla Victoria, los cerros Otto, Lopez, Goye, Catedral, Capilla y el maravilloso entorno cordillerano de la ciudad de San Carlos de Bariloche.

Ya en las fotos que les dejo algo se puede apreciar, pero no hay nada como vivirlo en persona, sentir el viento en la cara mientras uno observa las imponentes montañas, los grandes lagos. Ahí en la cima uno se siente chiquito en comparación con el entorno, y por otro lado tremendamente vivo.

Este día fue sumamente lindo, todo lo que visitamos fue genial. Pero lo que más me impresionó y que más voy a guardar en mi mente es todo lo que sentí mientras miraba este paisaje. Me sentí feliz, agradecida a la vida, maravillada. Uno de mis compañeros me dijo algo que me causó gracia, y es que se me veía más contenta que perro con dos colas. Y si, así estaba yo en ese lugar, disfrutando la naturaleza. Sentí una gran magia en ese sitio.

Luego de dar vueltas un rato largo por ahí, bajamos el cerro, y nos dirigimos de nuevo a Colonia Suiza al sitio donde nos estábamos hospedando. Ya era tarde cuando llegamos, y nos esperaban con una comida riquísima. No sé por qué, pero todo sabe más rico en esos lugares. ¿Lo notaron?

Este primer día se lleva un puntaje de 10. Y el que siguió (en el cual ascendimos al Cerro Lopez) se llevó otro tanto. Prontito la crónica de este ascenso.

 

(continuará..)






miércoles, 13 de febrero de 2013

Vacaciones: llegando a destino

Acá estoy para empezar a contarles de este hermoso viaje al sur que me tuvo entretenida los últimos quince días. Va a ir por tandas ya que visité unos cuantos lugares y tuve bonitas experiencias, de a poquito les voy a ir mostrando lo vivido en estos mágicos días por la Patagonia, con fotos incluidas (desde el próximo post!).

¿Se acuerdan que la primera mitad de mis vacaciones lo hacía con una agencia que organiza viajes en grupo? Yo ya había viajado con ellos hace unos cuantos años, y esta vez se repitió la experiencia super positiva de encontrarme con un grupo de gente muy copado, lo que hizo todo muy divertido.

Empecemos por el principio, ¿quieren?: es decir, el viaje en micro. Ya esto fue parte de las vacaciones, no un mero medio de transporte para llegar a destino. Salimos de Buenos Aires un viernes por la tarde (¿se acuerdan que me fui corriendo del trabajo para llegar a tiempo?). Durante el viaje empezamos ya a conocernos con la gente. A diferencia de la vez anterior (en que había algunos que viajaban solos pero muchos lo hacían acompañados de algún amigo o amiga) esta vez la mayor parte de las personas había ido sola. Eso estuvo bueno porque todos estábamos en plan de integrarnos y conocer gente nueva. Y esto es algo que como les decía ya desde el mismo momento en que uno sube al micro se fomenta. Hubo diversos juegos para que fuéramos presentándonos y sabiendo algo de cada uno de los compañeros. Hubo también guitarreada, cantos, mates compartidos, muchas charlas. Es decir, fue muy ameno todo.

El viaje fue largo, eso no se puede negar. Ya de movida es un trayecto que por este medio de transporte lleva casi todo un día. ¡A nosotros nos llevó 30 hs! El motivo de esto es que a la noche el micro estuvo detenido casi cinco horas. En la ruta por donde íbamos hubo un accidente (al parecer nada grave, pero un camión había volcado su carga y frenaba todo el tránsito) y tuvimos que esperar a que se presentara vialidad nacional y etc para remover al camión y que pudiéramos retomar la marcha. Por suerte esta demora fue a la madrugada así que muchos estaban dormidos (a mi me costó bastante dormirme ahí, casi no pude hacerlo porque no encontraba posición cómoda). De todos modos fue el motivo de que tardáramos tanto en llegar. Aunque eso fue cansador, no lo sufrimos tanto porque íbamos divertidos con todo lo que les contaba.

Para cuando llegamos a Colonia Suiza, nuestro primer destino, eran como las dos de la madrugada. Fue gracioso porque ahí nos juntamos en el comedor del lugar para cenar, y entre que nos bañamos y etc terminamos yéndonos a dormir a las cinco de la mañana.

En este primer hospedaje estábamos ubicados en unas cabañas bastante rústicas. En realidad eran unas habitaciones con camas marineras (la mía la compartía con cinco chicas mas), y luego se usaban las instalaciones del lugar (que tiene también zona de acampe) como baños y comedor. Muy bien cuidado todo, y apenitas nomás del Lago Moreno, el cual fuimos a conocer a primera hora del día siguiente. Pero esto es tema del siguiente post, en el cual les voy a relatar de nuestro primer día por la zona, el cual fue divertido e intenso.

 

(continuará..)

martes, 12 de febrero de 2013

De regreso


¡Hola gente linda! ¿Cómo están? ¡Tanto tiempo! En estos días de vacaciones estuve desconectadísima de este mundo blogger, así que no se que ha sido de sus vidas. ¡De a poquito voy a ir pasando a visitarlas y saludarlas!

Yo estoy recién llegada de mi viaje al sur de Argentina, así que con mucho para hacer y organizar, ya que mañana no me queda otra que retomar con mis obligaciones laborales y la vuelta a la rutina.

Ya les contaré en detalle de este viaje precioso que hice, pero les voy diciendo que lo pasé realmente genial. Hubo un poco de todo, sobraron los paisajes increíbles y los momentos lindos. En breve las crónicas, mientras tanto les dejo un par de fotitos a modo de anticipo.

¡Hasta prontito!









viernes, 8 de febrero de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 6


Hola gente linda, ¿Cómo están? Yo todavía estoy de vacaciones paseando por el sur del país, y esto es un post programado con motivo del reto de las “52 semanas”. Como ha llegado el viernes, les comparto mi foto nro. 6.

En esta ocasión elegí una de un curioso suricata que encontramos paseando por Temaiken, un bioparque grande en la localidad de Escobar. Hace un tiempo escribí una nota sobre la visita a este lugar, la cual pueden leer haciendo click aquí.


¿Lo conocen? ¿Qué les pareció?

viernes, 1 de febrero de 2013

Reto de las 52 semanas - Foto Nro. 5


Ha llegado el viernes, y aunque estoy de vacaciones y esto es un post programado, les comparto mi foto nro. 5 en el reto de las “52 semanas”. Para hoy escogí una que saqué en el cementerio de la Recoleta. Me gustó como los colores se reflejan en la pared del mausoleo. Le dan un aire especial.
Fui a conocer este lugar hace algunos años. Siempre lo había evitado porque pensaba que me iba a dar cierta impresión pasear por allí. Sin embargo un día me animé a ir, y participé de una visita guiada en la que nos explicaron muchas curiosidades e historias del cementerio y de quienes allí descansan para la eternidad. Fue realmente una tarde muy interesante, en la que saqué varias fotos. Tengo ganas de volver en algún momento que esté por la zona.

¿Lo conocen? ¿Suelen recorrer cementerios en plan de turismo?