Estuve leyendo algunos libros que hacen referencia al poder que tenemos con
nuestra mente y nuestros pensamientos de obtener lo que deseamos. Creo
realmente que cuando uno quiere algo el universo responde y tarde o temprano
nos hace llegar lo que pedimos. Pero lo que es importante es emitir con una
vibración correcta ese deseo, ya que puede pasarnos de con la ansiedad de que
se cumpla concentrarnos más en la falta, en el vacío por no tener eso
concretado. Y ahí es cuando se produce una especie de cortocircuito.
Tengo ganas de compartirles unas líneas extraídas de “Pide y se te dará”,
en donde hablaban justamente de este tema. Me pareció bastante claro y que
invita a reflexionar sobre cuáles son nuestros pensamientos. Creo que prestándole
atención a estos se puede lograr un cambio positivo en la vida. Espero que les
sea de provecho.
Cada cuestión la forman dos cuestiones: lo
que deseas y la ausencia de lo que deseas.
Con frecuencia – aunque creas que piensas en algo que deseas- en realidad estás
pensando justamente en lo opuesto a lo que deseas.
Dicho de otro modo: Deseo estar bien, no deseo estar enfermo; deseo gozar de
seguridad económica, no deseo padecer penurias; deseo tener una relación
perfecta; no deseo estar solo.
Cuando comprendas tus emociones y el importante mensaje que te transmiten, no
tendrás que esperar a que algo se manifieste en tu experiencia para comprender qué
clase de vibraciones ha emitido, sino que lo que sientas te indicará
exactamente hacia dónde te diriges.
Céntrate en lo que deseas, no en lo que
deseas evitar. La razón por la que no siempre eres consciente de que tus deseos
han obtenido respuesta es que a menudo se produce un desfase entre el momento
que formulas tu petición y el momento en que permites que la respuesta fluya
hacia ti.
Aunque emane de ti un claro deseo como consecuencia del contraste que
experimentas, con frecuencia en lugar de centrarte únicamente en el deseo en sí
mismo, te centras en la situación contradictoria que genera ese deseo, de forma
que tus vibraciones coinciden más con el motivo
por el que has formulado tu deseo que con el propio deseo.
Mientras prestes más atención a lo que no deseas con
respecto a esta situación, no obtendrás lo que pides.
Cuando piensas en algo que has deseado desde hace mucho
tiempo, y en este momento reparas en que aún no ha ocurrido, estás pensando en
que no ha ocurrido, está presente en ti una intensa emoción negativa, pues
piensas en algo que posee una energía muy poderosa con la que no guardas una
armonía vibratoria. Pero si piensas en algo que deseas desde hace mucho tiempo
e imaginas que está a punto de ocurrir, sientes una emoción de expectativa o
ilusión.
Así, la forma en que te sientes te indica si, en este
momento estás alineado en sentido vibratorio con tu deseo o la ausencia del
mismo; si aceptas o te resistes a él, si en este momento lo facilitas o
entorpeces.
Cuando está plenamente centrado en tu deseo ( y las
vibraciones que ofreces lo reflejan) te sientes maravillosamente. Y cuando te
centras en la ausencia de algo que anhelas te sientes muy mal.
Tus emociones te indican siempre con exactitud cuál es tu
punto de atracción. Así, si prestas atención a tus emociones y emites
deliberadamente pensamientos que incidan en la forma en que te sientes, podrás
guiarte conscientemente hacia la frecuencia vibratoria que te permitirá
satisfacer cualquier deseo.
Cuando comprendas la correlación entre lo que piensas, lo
que sientes y lo que recibes lo habrás conseguido.
¿Ustedes
que piensan? ¿Creen que podemos lograr diferentes respuestas solo cambiando el
como expresamos nuestros deseos?